La cosecha española de preseas en el Mundial de nieve que se está celebrando en Sierra Nevada sigue creciendo. Este lunes, Regino Hernández y Lucas Eguibar arrancaron la plata en la disciplina de boardercross por equipos de snowbard, aumentando el bagaje general nacional histórico a un total de seis entorchados desde que arrancaran los campeonatos más importantes relacionados con este deporte olímpico.
El éxito en deportes de nieve ha caído, tradicionalmente, con mucha dificultad en las vitrinas españolas. El pionero fue Francisco Fernández Ochoa, que en 1972 ganó el oro en los JJ.OO. de Saporo y triunfó, de bronce, en los mundiales (evento asimilable al que se desarrolla estos días en territorio patrio) de St.Moritz, Suiza, en 1974. A partir de aquellas cotas se estableció una elipsis que rompió Johann Mühlegg en los 2000, casi tres décadas después. 'Juanito', alemán nacionalizado, se hizo con tres oros en esquí de fondo -JJ.OO. de Sal Lake City (EEUU)-, pero sus éxitos formarían parte de la desgracia española al ser obra de la propulsión dopante. Sí se mantendrían las medallas (una plata y un oro) de 2001, en los mundiales de Lahti, Finlandia.
Tras este pico se desataría un valle fracturado hace dos años por Queralt Castellet. La catalana estrenó el palmarés en snowboard con una plata en halfpipe, en los campeonatos mundiales de Kreischberg (Austria). Ella y no el excelso Javier Fernández -doble campeón mundial de patinaje, deporte olímpico invernal pero que no pertenece a la nieve sino a la categoría de hielo- es la predecesora de los logros alcanzados en Sierra Nevada en estos días.
Lucas Eguibar, guipuzcoano, alzó este lunes su segunda medalla de plata tras haber repetido suerte el domingo, en la vertiente individual de la prueba. Regino Hernández, compañero de triunfo, completó el segundo subcampeonato que alcanza España, en este caso como representante ceutí y de la federación andaluza. Sólo la dupla estadounidense -conformada por Nick Baumgartner y Hagen Kearney- resultó mejor que la pareja de deportistas españoles -de 23 y 25 años-.