El presidente de Estados Unidos aseguró este viernes que "la inmigración es un privilegio, y no un derecho". Donald Trump insistió en que la protección de los ciudadanos de su país debe ser una prioridad de seguridad nacional.
Tras su reunión en la Casa Blanca con la canciller alemana, Angela Merkel, en una rueda de prensa conjunt,a Trump dijo que ambos líderes coincidieron en la "prioridad de proteger" a los ciudadanos de sus respectivas naciones: "También reconocemos que la seguridad migratoria es seguridad nacional. Debemos proteger a nuestros ciudadanos de aquellos que tratan de difundir el terrorismo, el extremismo y la violencia dentro de nuestras fronteras".
Sobre la lucha antiterrorista, Trump apreció los esfuerzos de Alemania para acabar con Daseh y subrayó que los dos países deben "seguir trabajando juntos" para protegerse del terrorismo islamista: "Aplaudo a la canciller Merkel por las contribuciones de Alemania, tanto civiles como militares, como miembro de la coalición contra el EI".
Estas declaraciones soprenden porque durante la campaña electoral, Trump criticó a Merkel por aceptar refugiados sirios. Entonces dijo: "Francamente, Europa va a tener que lidiar ( con la crisis de refugiados), van a tener disturbios en Alemania. En Alemania, siempre pensé que Merkel era una gran líder, pero lo que ha hecho en Alemania es una locura, es una locura, están teniendo todo tipo de ataques".
Compromisos con los acuerdos de Minsk
Por otra parte, la canciller alemana aseguró que Trump se ha comprometido "personalmente" con los acuerdos firmados en Minsk hace más de dos años para buscar una solución al conflicto en Ucrania. Merkel consideró que debe mejorarse la relación con Rusia, aliado de los separatistas del este de Ucrania.
Los acuerdos alcanzados en Minsk, en Bielorrusia, persiguen acabar con el conflicto armado entre el Gobierno de Kiev y los separatistas prorrusos en el este de Ucrania y apuestan por la integridad territorial del país.
El Gobierno de Trump se ha limitado de momento a pedir a Rusia y a los separatistas prorrusos del este de Ucrania que respeten el alto el fuego. También que permitan el acceso a la zona a los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Sin embargo, en enero, Trump sugirió que podría poner fin a las sanciones contra Moscú por la injerencia en Ucrania.
Todavía en materia militar, el presidente de EEUU volvió a insistir en su "fuerte apoyo a la OTAN", pero quiso volver a dejar claro que es necesario que todos los países miembros "paguen su parte justa": "Muchas naciones deben vastas cantidades de dinero a la OTAN y es muy injusto para EEUU. Estas naciones deben pagar lo que deben".
Trump exige que sus socios de la OTAN cumplan con el compromiso de elevar el presupuesto de Defensa hasta el 2% del PIB. Al respecto, Merkel subrayó la "importancia" de la Alianza transatlántica y aseguró que Alemania reconoce la necesidad de "aumentar su gasto" en la defensa común: "Vamos a trabajar en ello".
Tratado de Libre Comercio
Pero lo que de verdad interesaba a Merkel era hablar con Trump sobre el Tratado de Libre Comercio (TTIP). Así, expresó su deseo de que el presidente estadounidense considere reabrir la negociación sobre este tratado entre la Unión Europea y Estados Unidos y recordó que la UE acaba de cerrar un acuerdo de libre comercio con Canadá.
La llegada de Trump al poder impidió la aprobación del TTIP. Las negociaciones sobre este tratado comercial comenzaron en 2013 y el objetivo era crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, sentar un referente mundial con la aproximación de la regulación europea y la estadounidense y la reducción de aranceles. Pero Trump ha reiterado durante toda la rueda de prensa su oposición al libre comercio.
Merkel defendió el libre comercio y trató de mantener vivo el tema del TTIP. Al respecto, Trump negó ser un político "aislacionista" y dijo, por contra, es un "comerciante, pero un comerciante justo".
Relación fría
La relación entre Trump y Merkel ha sido fría hasta ahora: antes de llegar al poder en enero, el nuevo presidente de EEUU acusó a la líder alemana de hacer cometido "un error catastrófico" con su política de refugiados, mientras que ella criticó el veto migratorio impuesto por el mandatario y suspendido por un juez federal.
La reunión de este viernes ha permitido a ambos líderes mantener un primer contacto personal sin, como se esperaba, grandes revelaciones en cuanto a contenidos. La Cancillería alemana avisaba antes que estos se definirán en la ronda de cumbres multilaterales de los próximos meses, de la OTAN, el G7 y el G20.
En particular, Trump quiere conocer el punto de vista de la canciller alemana sobre el papel que puede jugar EE.UU. en la búsqueda de una solución al conflicto en Ucrania y en la aplicación de los acuerdos firmados en Minsk hace más de dos años, en febrero de 2015.