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NOVELA

Stefan Zweig: Clarissa

domingo 26 de marzo de 2017, 17:48h
Stefan Zweig: Clarissa

Traducción de Marina Bornas Montaña. Acantilado. Barcelona, 2017. 208 páginas. 16 €.

Por Marta Rózpide

Todavía no había estallado, pero ya se sentía cerca la peste de la Gran Guerra. Stefan Zweig tenía treinta y tres años y ya había traducido a grandes literatos, publicado su primer poemario (Silberne Saiten) y escrito varias novelas. Nada más estallar la contienda, el escritor austriaco se convirtió en empleado de la Oficina de Guerra, después de ser declarado no apto para el combate. Son esos años de incertidumbre y muerte en los que se ambienta esta novela tardía capaz de transmitir la perplejidad del corazón y la complejidad de los sentimientos, las pasiones que tratan de imponerse sobre las obligaciones de la guerra.

Clarissa recoge a modo de testamento los ideales humanísticos que abrazó Zweig durante toda su vida. El título de la obra responde al nombre de la protagonista, hija de un militar austríaco, que conoce en Lucerna a Léonard, un joven socialista francés del que se enamora. El estallido de la I Guerra Mundial separa a los amantes y Clarissa, que ha quedado embarazada, debe volver a Austria en medio de una Europa que se desgarra, donde toma la decisión de tener y criar a un hijo del enemigo.

Marina Bornas Montaña -que ya ha vertió a nuestra lengua otras obras desde el alemán como El alumno Gerber, de Friedrich Torberg y Zipper y su padre, de Joseph Roth (con quien Zweig compartió una correspondencia muy reveladora, recogida en Ser amigo mío es funesto (Acantilado)- traduce con mimo la magnífica historia de aquella austríaca enfrentada a su padre, su nación y sus ideales. Es ahí, en los trastornos del alma, donde Zweig profundiza y bucea para elaborar Clarissa.

La joven protagonista decide convertirse en la secretaria de un reconocido psiquiatra. Allá donde va todo el mundo la considera una persona seria, resolutiva, reflexiva y dispuesta, pero ella se siente vacía. En poco tiempo conoce a Léonard y su concepto sobre la vida cambia para siempre. Juntos viajan, aprenden, discuten y disfrutan del presente en un mundo paralelo, lejos del eco de las bombas. Finalmente, la realidad no les perdona y deben separarse. Comienza la Gran Guerra y pertenecen a bandos enfrentados. Clarissa tendrá entonces que convivir con un conflicto bélico que no entiende ni comparte, mientras lucha por darle la mejor vida posible al hijo que lleva en su vientre.

Las contradicciones a las que se ve expuesta la protagonista son un ventanal a las reflexiones más íntimas de Zweig. El amor, la democracia, la moralidad, la guerra y el patriotismo ocupaban gran parte de las preocupaciones del austríaco. “Los ambiciosos de este mundo están unidos, se estimulan unos a otros. Los empresarios tienen sus preocupaciones; los profesores, sus congresos. Así es como todos creemos que somos los más poderosos. Solo la gente pequeña, los silenciosos, los carentes de ambición no están unidos, y esa es la desgracia del mundo en el que vivimos”. Esto lo dice Léonard en una conversación con Clarissa, pero bien podría tratarse de una conversación entre el autor y cualquiera de sus dos esposas o numerosos amigos. Tanto el joven socialista de la novela, como el escritor, comparten algo muy característico de Zweig: el amor por la literatura francesa. Balzac y Romain Rolland eran algunos de sus admirados maestros, pero también se puede apreciar en esta obra la afinidad del autor con Chéjov y Tolstói.

Es cierto que para conocer bien las capacidades literarias del autor de ascendencia judía (en su época ni siquiera Thomas Mann vendía tantos libros como él) es necesario leer también Novela de ajedrez, Carta de una desconocida o Amok, pero no resulta igual de satisfactorio si se desconoce el universo que hay detrás de su enorme virtud como escritor. Gracias a Clarissa uno comprende mejor por qué se exilió en Brasil; por qué puso fin a su vida; por qué no pudo soportar el fin de un mundo de cultura y libertad; por qué se le sigue considerando uno de los genios europeos de las letras y el humanismo.

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