CICLISMO
Volta Cataluña. Movistar y Alejandro Valverde amplían la cosecha de 2017
EL IMPARCIAL
domingo 26 de marzo de 2017, 17:54h
Actualizado el: 26 de marzo de 2017, 18:25h
El corredor murciano ganó en Barcelna y se impuso con claridad en la carrera.
Alejandro Valverde, de 36 años, afronta este curso despojado de la presión de hacerlo bien en las grandes vueltas. Su objetivo presente se adecua más a sus aptitudes como corredor en este y en cualquier otro punto de su trayectoria. Las clásicas, carreras de un día icónicas, o las competiciones de una semana son los eventos sobre los que el español, que fuera mejor ciclista del año en 2006, 2008, 2014 y 2015, fija su planificación en este 2017. Y cuenta, para afrontar esos retos con el mejor equipo de los últimos cursos, un Team Movistar cada vez más fortalecido y variopinto en su fondo de armario.
Así, este domingo redondeó Valverde su rendimiento en Cataluña. Lo hizo con un triunfo de etapa que coronó su exhibición en la Volta, evidenciando su excelente punto de forma en este arranque de temporada, hecho que hace relamerse al aficionado nacional, pues la cosecha de clásicas centroeuropeas arranca en breve. Con la de hoy, decidida en un sprint sobre la línea de meta que arrebató al colombiano Jarlinson Pantano, Alejandro firmó su tercer triunfo parcial en esta edición de la ronda catalana, de la que ha sido claro dominador, para situar su palmarés de victorias en la abrumadora cifra de 104 entorchados.
En esta 97º edición de la Volta Ciclista a Catalunya (segunda vez que la gana), el corredor hizo claudicar a nombres estelares como Alberto Contador (segundo clasificado, a 53 segundos), Pierre Rolland, Jakob Fuglsang o Chris Froome (que se desinfló en las ascensiones precedentes tras una maniobra explosiva gestada por el Movistar y hoy intentó resarcirse con un acelerón inocuo a 9 kilómetros de la meta en la Ciudad Condal). Bien es cierto que los aspirantes a la Grande Boucle todavía estar calentando, dentro de su planificación del ejercicio, pero la superioridad del murciano fue tan rotunda como la irrupción del catalán Marc Soler, tercero en la general y mejor joven, amén de perla ya confirmada.
El circuito final, con ocho subidas a la montaña de Montjuïc, desafió la brecha alcanzada por Valverde, pero ya no titubearía en la defensa del rédito cimentado en los días anteriores. El ganador de la Vuelta a Murcia, la Vuelta a Andalucía (un triunfo de etapa mediante) y la Volta en tres meses de competición aferraría su clase y punto de cocción a la estela de los mejores para sobrevivir en el terreno al que mejor se aclimata: la guerra de guerrillas. Sobre ese escenario volvió a resplandecer su experiencia y su natural punta de velocidad.
Así de lanzado apunta el candidato de Movistar a ampliar el palmarés del equipo en carreras ilustres de casi exclusividad belga, holandesa u italiana. Y es que su preparación triunfal en el trazado catalán ha conllevado el brillo y el alzado de brazos en las dos etapas de montaña más exigentes del recorrido. Ganó en un final ajustado en La Molina y arrodilló a Froome y Contador en una subida espléndida al Mont Caro, en Tarragona. Su camaleónica categoría técnica matizó la sanción de un minuto impuesta a su equipo, escuadra que avisó al Sky con un movimiento táctico sublime que apartó al británico de la lucha por el triunfo final.
Cataluña acogió la representación de buena parte de los corredores llamados a protagonizar las cimas del espectáculo ciclista del calendario y el equipo español dictó el guión. "Quedamos terceros en la crono oficialmente (sería sancionado en dicha prueba) y luego el equipo ha trabajado muy bien. Me he encontrado muy bien y al final todas las etapas que he ganado era para demostrar que nos privaron de esa gran crono que hicimos. Yo quería ganar, pero aún quería ganar más por lo que pasó", avanzó un Valverde que ya mira a la Vuelta al País Vasco sintetizando su plan de ruta. "Lo bueno que tengo es que siempre estoy ahí: ya sea en una vuelta de una o tres semanas, o en una clásica. Siempre estoy para poder ganar. Es difícil estar siempre a un buen nivel, pero para mí, dentro de lo difícil, puedo llevarlo bien".