PETER LIM CONFÍA EN EL DIRECTIVO
El Valencia entrega el timón a Alemany: Champions y concurso de acreedores en el Mallorca
EL IMPARCIAL
lunes 27 de marzo de 2017, 21:27h
Actualizado el: 28 de marzo de 2017, 03:29h
El que fuera gerente de la entidad balear en sus puntos máximos y mínimos ha sido el nombre elegido por el dueño asitático para liderar la renovación del club.
El Valencia parece pretender recuperar la dinámica de un equipo de fútbol en su estructura. Tras la marcha de Amadeo Salvo, Roberto Fabián Ayala, Rufete y compañía, la institución levantina se entregó al criterio de un magnate, Peter Lim, que ha hecho y deshecho en la plantilla y los banquillos a su antojo. Primero entregó poderes de saneo a Nuno Spiritu Santo y Prandelli y, en segundo término, les retiró dichos atributos al detectar que su capacidad de blanqueo del vestuario no resultaba suficiente.
El devenir futbolístico valenciano marca una caída en picado desde que el flujo monetario se frenó. La marcha de Otamendi, Alcácer y demás puntales que volvieron a edificar a Mestalla como un estadio de indigesta visita contribuyó a la desfragmentación de una institución descabezada en la que la mano derecha del millonario hacía las veces de directora general, como si de una empresa se tratara. Y, como es norma, los chispazos saltaban en cada esfera de las instalaciones. Sin una directiva que ejerza como tal y con conocimiento de la materia que maneja, cada trabajador nota la ausencia de liderazgo y camino a seguir. Y la escaramuza nocturna de Dani parejo ejemplificó lo asilvestrado del paisaje.
Ahora, con el equipo cumplimentando el objetivo real de esta temporada, lograr la salvación, Lim piensa a medio y largo plazo recuperando el rol de director general con Mateu Alemany, el artífice del mejor Mallorca de la historia del club balear, que llegó a competir en la Liga de Campeones bajo su mandato al tiempo que se despedía de la isla con el club en concurso de acreedores. En todo caso, y a pesar del escepticismo que gobierna el erosionado criterio de la tribuna y el entorno che, este movimiento bien puede entenderse como un paso racional. El máximo accionista ha aceptado que el intervencionismo no da frutos si se desconoce el asunto y sus lógicas y da un paso atrás para que un profesional experimentado sea el delegado que marque la pauta y el proyecto.
"Lo deportivo funcionará si funcionan muchas otras cosas. No tengo una varita mágica para cambiar las cosas de hoy para mañana pero si ilusión, trabajo y experiencia para ayudar", confesó el directivo en su presentación de este lunes. Alemany, que asumió que "prometer cosas es muy fácil pero mi receta es trabajo, orden, exigencia, disciplina, compromiso y pasión", dejó claro que "no me gustan las estrellas y los galones, entiendo la gestión como una labor en equipo. Colaboración y equipo son fundamentales", en lo que se interpreta como un aviso a las vacas sagradas del viciado camarín.
A pesar de no disponer de los datos concretos del presupuesto que maneja Lim, el nuevo gerente de operaciones y portavoz de la entidad remarcó que "mi contrato no tiene fecha" y que "hay voluntad de acelerar las cosas" en lo relativo al retome de las obras del nuevo coliseo. A pesar de no ser informado del porqué ha sido el elegido para el cargo. Y Layhoon Chan, la CEO del Valencia, encuadró la elección como un movimiento que hace hincapié en que "creemos en construir una estructura fuerte con un equipo que siempre compita al máximo nivel y es un paso más para fortalecer la estructura de gestión del club y mejorar la toma de decisiones". La presidenta ejecutiva sentenció la comparecencia destacando el conocimiento que Alemany posee del fútbol nacional.
José Ramón Alexanko, novel director deportivo de la entidad, y Salvador González 'Voro', entrenador del conjunto valenciano tan válido en el pastoreo como provisional, dos de los peones que refuerzan la verbalización directiva de una nueva voluntad para alinear su visión del negocio con la forma tradicional y funcional de un club de fútbol, asistieron a un evento en el que el nuevo fichaje transmitió que Lim "no es feliz" por los resultados pero "está ilusionado y ha dicho que tiene intención de venir cuando sus obligaciones se lo permitan". "Me dijo que tenía esa idea en la cabeza", aclaró Alemany sobre uno de los puntos que más irritan a la grada y despersonalizan la autoridad disciplinaria a la que deben remitirse, en última instancia, los jugadores.