Las carreteras de salida de las grandes ciudades se encuentran colapsadas por la operación salida de Semana Santa.
Hay diez kilómetros de atasco en la carretera de Toledo, entre Getafe y Torrejón de la Calzada, en Madrid, y otros diez en la carretera de Burgos, entre el circuito del Jarama y San Agustín de Guadalix. El tráfico es igualmente denso en otras salidas de la capital, como la A-6, la A-5 y la M-50.
También hay retenciones importantes en varias vías a su paso por Castilla y León, como la A-62, ente Simancas y Valladolid, en la carretera N-VI a la altura de El Espinar (Segovia), o en la A-62, en Salamanca, hacia Portugal. Lo mismo pasa en Toledo, donde hay atascos durante quince kilómetros en la A-4, entre Tembleque y Dosbarrios, en dirección a Cádiz, y entre Valdepeñas y Manzanares (Ciudad Real), en sentido hacia Córdoba. Otros 30 kilómetros de tránsito irregular hay en la A-5, entre Maqueda y Valmojado, en Toledo, en sentido Badajoz.
Dificultades también en muchas vías valencianas, como en la autopista A-7, a la altura de Orihuela (Alicante) y en Riba-Roja de Turia (Valencia). En el norte, hay problemas para circular por la A-8, a la altura de Torrelavega (Cantabria), mientras que en el sur hay retenciones en los accesos a Sevilla por la A-66, a su paso por Camas, y en la A-4, en la variante de Bellavista, hacia San Fernando. Ha habido retenciones de hasta 21 kilómetros en la A-3 a la altura de Buñol, en sentido Madrid.
Aunque en Cataluña aún es día laboral, ya se empiezan a registrar problemas en algunas carreteras y la circulación es irregular en la AP-7, a la altura de Mollet del Vallés (Barcelona), hacia Girona, y en la B-10, en la capital catalana en sentido sur hacia Nus Llobregat.