www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EL PERIODISMO PORDIOSERO Y LAS LIMOSNAS DE PUIGDEMONT

jueves 20 de abril de 2017, 11:31h
Carlos Puigdemont tiene conciencia clara de la crisis económica de los periódicos, que se prolongará todavía unos...

Carlos Puigdemont tiene conciencia clara de la crisis económica de los periódicos, que se prolongará todavía unos años hasta que cristalice la oferta digital. Así es que para contar con el apoyo o la benevolencia de los periódicos catalanes ha derramado sobre ellos el maná de 7,4 millones de euros en vísperas del ilegal referéndum secesionista que se propone convocar.

A los catalanes les está costando un ojo de la cara la aventura soberanista de una parte de su clase política que quiere mandar más y, sobre todo, paralizar la maquinaria de la Justicia. Abruman los escándalos de corrupción de muchos de los líderes secesionistas.

Carlos Puigdemont, además de viajes estúpidos a Estados Unidos, de coloquios virtuales, de entrevistas en la frontera del ridículo, de embajadas espúreas, se afana por comprar el apoyo de algunos periódicos y de no pocos periodistas, en una maniobra más propia de la dictadura que de la democracia. El periodismo pordiosero que padecemos, y al que dediqué un reciente artículo, es terreno abonado para las maniobras manipuladoras de cierta política.

Además, el presidente de la Generalidad financia a TV3 nada menos que con 231 millones de euros, con la pretensión de que la televisión pública catalana continúe haciendo de correa de transmisión de los delirios separatistas de una parte de la clase política. Carlos Puigdemont es un político menor, sin aliento ni alcance, que contrasta con lo que fue Jordi Pujol, un peso pesado de la política que se ganó el respeto de todos, durante los largos años que permaneció al frente del Gobierno de Cataluña. No hay exageración alguna. La realidad se impone y la crisis de liderazgo de la antigua Convergencia es un hecho contrastable. Jordi Pujol era un acorazado político; Carlos Puigdemont, una piragua.