Carolina Marín conquista Europa por tercera vez | 21-14 y 21-12
EL IMPARCIAL
domingo 30 de abril de 2017, 18:21h
Actualizado el: 30 de abril de 2017, 20:32h
La jugadora española sigue engrandeciendo su leyenda.
Horas antes de que Rafael Nadal consiguiera su décimo entorchado en el Real Club de Tenis de Barcelona, Carolina Marín, su homóloga en bádminton y uno de los pocos nombres que pueden mirar al balear a los ojos en la historia del deporte español se granjeó otra muesca en su ilustre currículo. La estrella andaluza tomó el campeonato continental disputado en Kolding (Dinamarca) y arrolló a Kirsty Gilmour en la final. La escocesa, que ya compitió contra Marín en la final de 2016 (celebrada en Francia), fue víctima del monopolio que la legendaria jugadora nacional mantiene en el Viejo Continente.
El 21-14 y 21-12 postrero, desarrollado en tres cuartos de hora, reflejó la distancia entre ambas deportistas. No obstante, Carolina arrancó con un parcial de 4-0 que funcionaría como pentagrama de un enfrentamiento condicionado por la exigencia, técnica e intensidad de la española. Nunca soltaría las riendas de la iniciativa la triple campeona europea. Su variopinta paleta, que le permite controlar el juego corto de red, le permitió establecer una estrategia que sentenció a su rival a través del revés, el golpe menos agraciado de Gilmour.
En sólo 19 minutos solventó la primera manga la jugadora irrepetible. Sin bajar su determinación, abrió el set definitivo con un 3-0, aunque en esta ocasión la británica sí llegó a responder. Alcanzaría la escocesa a forzar dos empates (4-4 y 5-5). Pero la soga de Marín la mantuvo siempre lejos de llevar la ventaja en el electrónico. Su gestión mental de la situación era muy superior y lo depurado de su repertorio, también.
Carolina se allanó la victoria con firme paso. La intercalación de dejadas en su golpeo terminó de desestabilizar a una finalista que, presa de la impotencia, terminó claudicando en la concentración que le había mantenido a flote. El duelo concluiría con un 21-12 gestado en 24 minutos que reivindicó el mandato de la española en Europa.
Este triunfo colocó a la andaluza en la cima histórica de los Europeos individuales. Su progresión le ha hecho alcanzar la cima que poseía la danesa Camilla Martin, ganadora de forma consecutiva de tres coronas continentales en 1996, 1998 y 2000. La española, por su parte, añade esta presea a los dos torneos de Europa cosechados en 2014 y 2016. Además, en la mochila de Marín resplandece el oro de los Juegos Olímpicos de Rio y la victoria en los Mundiales de 2014 y 2015. Un cúmulo de logros que la destacan entre los tótems del deporte patrio.
"Tras su brillante victoria en la final de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, ella nos ha dado una nueva lección, levantándose tras su lesión y volviendo a deslumbrar con su participación en este Campeonato de Europa. Con su determinación en la victoria y la fortaleza de su mentalidad, Carolina está logrando que se nos acaben todos los calificativos. Su figura es histórica desde todos los puntos de vista: deportivo, social y humano. Y lo mejor es que estamos seguro de que le quedan muchos episodios de gloria para seguir haciendo grande a España", declaró el presidente del Consejo Superior de Deportes, José Ramón Lete.