Giro de Italia. La perla Gaviria sigue dominando el sprint y Jungels de rosa
EL IMPARCIAL
miércoles 10 de mayo de 2017, 18:18h
Actualizado el: 11 de mayo de 2017, 05:23h
El colombiano firmó su segundo triunfo de etapa en la llegada a Messina.
Fernando Gaviria tiene 22 años y es la gran apuesta del Quick Step para recuperar el tronío en la esfera de los velocistas. Y el colombiano está completando una presentación en sociedad sensacional en esta edición centenaria del Giro de Italia. Este miércoles remató su segundo triunfo de etapa en la llegada a Messina, la tierra de Nibali. Es el debut del cafetero en la grande transalpina y, con esta dicha en la quinta etapa, su equipo firma una primera semana sublime, ya que Jungels se mantuvo como líder tras aferrarse al rosa en las rampas del Etna.
El "Misil" colombiano se impuso en la línea de meta a su gran rival e incono, Andre Greipel, que fue cuarto, y a los otros dos componentes del podio parcial: Jakub Mareczko (Wilier) y Sam Bennett (Bora). Alcanzó su doblete ante los ojos de su ilusionada familia, pues sus padres y su hermana acudieron a la cita para comprobar cómo el guerrero incipiente, que está abriéndose un hueco en el pelotón a gritos, firmaba su sexta victoria como profesional. La perla se corrobora en el asfalto como un nombre a tener muy en cuenta.
Y es que Gaviria también se hizo con la clasificación por puntos en una fecha de transición. La resaca de la primera llegada en alto fue larga y la jornada estaba diseñada para que una parte de los competidores guardaran fuerzas y los sprinters afilaran sus colmillos. Así, resultó ortodoxo el guión de llegada masiva a pesar del movimiento tempranero de Maciej Paterski y Evgeny Shalunov. Al tiempo que el equipo del líder y del resto de velocistas se encargaban de que la distancia de los fugados no creciera de forma exponencial, los tramos intermedios con meta volante desplegaron escaramuzas favorables al corredor de Antioquía y aportaron picante a la placidez generalizada. El colombiano quiere llegar de morado a Milán, tanto como Jungels hacerlo de rosa (mantuvo su distancia de 6 segundos con Thomas y 10 con Yates, Quintana, Landa o Nibali).
A 25 de meta se activaría con convicción la aproximación de los trenes de sprinters.Lotto, Orica y Quick Step aceleraron el paso y, en consecuencia, conjugaron con inmediatez una escapada de 144 kilómetros. A 14 del final, con todas las voluntades agrupadas en la masa multicoloror, la tensión se incrementó ante el recorrido a un circuito de seis kilómetros al que había que dar dos vueltas. Luka Pibernik trató de amortizar el desconcierto pero no se despegaría de la inercia. Para el anecdotario vale reseñar que el esloveno alzó los brazos al primer paso por meta, creyendo que era el definitivo.
Con el banderazo de último giro ya dado Orica y Lotto colocaron mejor a sus trenes, aunque Maximiliano Richeze, "El Atómico", recompuso la pujanza del Quick Step, reintegrando a Gaviria en la zona de los gallos, entre codazos. Bennett fue el primero en abrir fuego. Mareckko respondería pero el colombiano resultaría invencible. Su exultante potencia dio buena cuenta de sus competidores y el barbudo alzó los brazos por segunda vez y antes de una fecha de desgaste que superará este jueves los 200 kilómetros, de vuelta a la península. "Estoy feliz con dos victorias, las piernas están respondiendo de la manera que queríamos. Esta victoria no es sólo para mí, es para mi equipo y mi familia, que está aquí y es hermoso darles este regalo", declaró la estrella en ciernes.