Lanzamiento de botellas a un autobús de aficionados del Real Madrid.
El lanzamiento de botellas a un autobús de aficionados del Real Madrid a su llegada a las inmediaciones del Vicente Calderón acabó con un enfrentamiento entre hinchas rojiblancos y antidisturbios que acabó conveinticinco heridos leves, de los cuales cinco fueron agentes del orden.
El partido, calificado de alto riesgo, cuenta con un dispositivo de seguridad con 1.400 efectivos. La carga se produjo cuando los ultras locales pasaron de lanzar las botellas al autobús -sin consecuencias para los que iban en el interior- a los policías. Antes, un aficionado madridista fue atendido por heridas tras recibir un botellazo al pasear por los alrederores del estadio con una camiseta blanca.