www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

OCTAVOS DE FINAL

Masters de Madrid. La juventud apea a Murray y Nadal vuelve a brillar

jueves 11 de mayo de 2017, 20:31h
Djokovic ganó a Feliciano y Nishikori eliminó a Ferrer, dejando a Rafa como único español en el torneo.

La edición 2017 del Masters 1.000 de Madrid prosigue su curso como una muestra esclarecedora de lo venidero. Las generaciones que fluyen con más hambre y energía que los tótems del ranking ATP han tomado la capital española como su escenario para legitimar su presente. Así, la percepción mencionada tomó este jueves la escena con rotundidad. Y es que Andy Murray quedó desprovisto de la posibilidad de revalidar el título madrileño (de 2015 y su final de 2016) al verse arrodillado por Borna Coric. El prometedor croata, de 20 años, profundizó en las dudas del actual número uno para dar la sorpresa del torneo y ganar por un cómodo doble 6-3 (en 85 minutos).

No supo el británico imponerse a sus inseguridades en esta temporada de tierra y, por extensión, en el cambio de año. El 59 de mundo, repescado de la fase previa por la baja de Gasquet, aprovechó la oportunidad de resplandecer y lo hizo, llevándose a su paso la confianza y autoestima del dubitativo Murray. Uno de los nombres más destacados de la generación que viene conseguiría borrar de la pista a su rival, convirtiéndose en el primer jugador repescado que llega a los cuartos de Madrid en los 16 años de historia del torneo.

El de este jueves es el éxito que constituye la confirmación de lo avisado hace tres años. Entonces, con 17 años, derrotó a Nadal en Basilea, con el balear pendiente de una apendicitis. Pero, es que, hace dos cursos ya avisó a Murray con una victoria en Dubai que en esta jornada vino a refutar. Coric ya está aquí y su ascenso no frena. "Todo ha salido mal hoy, y por mi culpa", se lamentó un Murray que no levanta cabeza tras ser apeado de Montecarlo en octavos (ante Albert Ramos). Su preparación para Roland Garros no está siendo la idónea y no lo oculta: "Hoy estoy frustrado por mi juego, quizás por eso me he reído en la pista. Y el codo no es una excusa, aunque es verdad que después de regresar sin jugar partidos se hace difícil". "Hay que darle importancia a la derrota de hoy, porque lo peor no es perder un partido, sino la forma de perderlo", señaló un competidor que sucumbió, sin soluciones ante la derecha de su oponente.

Sí manejo sus herramientas Djokovic para superar a Feliciano López. El serbio ganó 6-4 y 7-5 al español en un duelo que catapulta la seguridad del número dos del planeta. Venía sin demasiados asideros en este 2017 Nole, pero este jueves se tomó con seriedad su duelo ante Feli, un rival de entidad, para seguir su rodaje de cara a París. Y borró de la retina las dudas exhibidas en su escapada de Almagro en la fase previa para no regalar oportunidades al toledano.

En pleno manejo del balcánico entró en escena la meteorología madrileña, que obligó a cerrar el techo de las pistas, hecho que, junto a la humedad, provocó que las bolas pesaran más y el juego se ralentizara. En ese paisaje Nole resultó irresistible. "Novak ha estado muy bien, sin fallos, muy rápido, cambiando muy bien direcciones. Ha tenido días con más altibajos, pero hoy se le ha visto muy consistente", sintetizó un Feliciano mermado en su saque que, además, aseguró que "si sigue jugando así, volverá a ser el jugador de estos últimos años. Nos ha malacostumbrado porque venía siendo imbatible. Este año ha tenido más altibajos, pero es normal. Tantos años ahí arriba saliendo a jugar cada partido con la obligación de ganar no es fácil".

El serbio se medirá en cuartos a Kei Nishikori, ejecutor de David Ferrer. El nipón dejó en soledad a Nadal en el torneo al ganar a Ferru por 6-4 y 6-3, en lo que constituyó su victoria número 700 en el circuito. Ahí es nada. Además, la nueva hornada de talento remachó su órdago con la victoria de Alexander Zverev ante Berdych, finalista en Madrid en 2012, por 6-4 y 6-4, y el triunfo de Thiem sobre Dimitrov (por 4-6, 6-4 y 7-6, con cinco bolas de partido salvadas). David Goffin, por su parte, también pasó de ronda al someter al canadiense Milos Raonic ( 6-4 y 6-2 en 74 minutos).

Rafael Nadal puso el colofón a la Pista Manolo Santana remarcando el carácter de confrontación generacional de este torneo. Se midió a la creatividad burbujeante de Nick Kyrgios. La clase del australiano rima con su juventud para vestirle como imprevisible pero también como inestable. Ambas facetas se verían a lo largo de un primer set de vaivenes, en el que el balear saldría a flote sin demasiados apuros (6-3, en 38 minutos). Con un ritmo pesado, ambos tenistas alternaron breaks hasta que el novel que apunta al Top-Ten regaló al mancorí una ruptura (doble falta, con 3-2 en el marcador) que allanaría la senda del local hacia el triunfo en el parcial inicial.

Una dejada sedosa del polémico Kyrgios quedaría en la retina como la cima de los destellos dejados por un jugador que desplomó su rendimiento ante la firmeza y sobriedad, casi sin altibajos, de Nadal. Perdería una última vez su saque y Rafael remataría la tesitura con un juego en blanco. Le vino muy bien al único superviviente nacional que el set se desarrollara de ese modo, ya que el duelo precedente ante otro genio irregular como Fognini le podría quemar por la vía del cansancio.

El primer punto del segundo set adoptó la significancia del punto de inflexión. El australiano continuó con sus dudas pero planteó algo más de oposición, salvando seis bolas de break. Sin embargo, Nadal, que atisbó la sangre, aumentó su ritmo y agresividad para romper el saque rival con precocidad. Confirmaría la ruptura de inmediato, con soltura, y sobre el desplome mental rival sumó otro break en blanco. Ya lanzado, el español siguió exprimiendo la precariedad psicológica de la perla de complicado refinamiento y recogiendo la cosecha hasta apuntarse una victoria plena (6-1) de buenas sensaciones para uno de los candidatos destacados al título. Kyrgios prosiguió sumando errores no forzados, evidenciando una desconexión que rayó con la indolencia de sus días torcidos. El nueve veces campeón de Roland Garros sigue aumentando su nivel sobre la arcilla y en este renacer de 2017.

Toda vez clausurado el día, el zurdo explicó sus sensaciones: "He jugado muy bien hoy, he hecho un gran partido, sin cometer errores desde el comienzo, restando muy bien, y sacando bien". "Es un paso adelante con respecto al día de ayer. Ganar así, no está mal ante un jugador complicado como Nick", apuntó tras vencer en 71 minutos. Y pasó a analizar lo que viene, que se llama Goffin. "David es un jugador muy completo, tiene todos los golpes, es de los mejores y todo puede pasar. Tengo que jugar como hoy. No fue nada cómodo vencerle (en semis de Montecarlo), y el primer set fue muy difícil. Es de los jugadores más en forma del circuito y de los mejores. Tengo que jugar al nivel de hoy, aunque sé que tengo un poquito de margen de mejora aún con la derecha", manifestó.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+
0 comentarios