www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Benjamin Black: Las sombras de Quirke

domingo 21 de mayo de 2017, 19:24h
Benjamin Black: Las sombras de Quirke

Traducción de Nuria Barrios. Alfaguara. Barcelona, 2017. 264 páginas. 19,90 €. Libro electrónico: 9,99 €.

Por Carmen R. Santos

A la morgue de Dublín llega el cadáver de Leon Corless. El cuerpo, de un joven de poco más de veinte años, está totalmente quemado y todavía huele a gasolina. Apareció en el interior de un coche convertido en un amasijo de hierros, del que los bomberos tuvieron que emplearse a fondo para sacarlo. Da la impresión y muchos quieren creer, y cerrar el asunto, que se ha tratado de un suicidio. Sin embargo, al doctor Quirke no le convence en absoluto esa hipótesis. Está seguro de que Leon Corless, funcionario del Ministerio de Sanidad y en apariencia de vida tranquila, no abandonó este mundo por decisión propia. Algo huele no solo a carne chamuscada -como ha quedado la de Corless-, sino a podrido. A asesinato.

El patólogo forense Quirke, creado por Benjamin Black, no está en su mejor momento. Atraviesa por una crisis personal -quizá la crisis, en realidad, nunca le abandona cercado siempre por los fantasmas de su pasado-, aunque en esta ocasión no es el alcohol, su terno compañero, el problema. Ese alcohol que puede producirle un alivio pasajero, pero que nada soluciona, sino al contrario. Ahora está enfermo y sufre alucinaciones, sospechando que puede padecer un tumor cerebral: “Desde hacía tiempo su cerebro se detenía a veces con un seco chasquido, igual que una locomotora de vapor que frenara durante la noche en medio de la nada”. Su hermano adoptivo, Mal, y su cuñada, Rose, le insistieron en que se fuera a vivir con ellos hasta recuperarse. Pero Quirke no va a esperar a ello para volver al trabajo. Le llama la morgue, le llaman los muertos. Y los secretos que encierran. Secretos que tantas veces llevan a la miseria de los hombres. El hombre que es un lobo para el hombre. Quirke lo sabe muy bien. Lo comprueba cada día.

Y vuelve a certificarlo en el caso de Leon Corless, en cuya investigación saldrá a relucir -preceptivo en la novela negra- la podredumbre de las clases altas, incluidas las élites eclesiásticas. En esta séptima entrega de la serie protagonizada por Quirke tiene un papel destacado su hija, Phoebe Griffin, sin duda un personaje que no le va a la zaga al de su propio progenitor. Y al patólogo, en medio del fragor, le quedará tiempo para ¿volver a enamorarse? La candidata es la doctora Evelyn Blake, una judía de Salzburgo con una extraña fuerza en su mirada.

La “esquizofrenia” de Benjamin Black /John Balville, que se atrevió incluso a “resucitar” a Philip Marlowe -criatura de Raymond Chandler-, en La rubia de ojos negros, continúa en plena forma. Pueden confirmarlo en Las sombras de Quirke.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)

+

0 comentarios