"Una niña preciosa". Son palabras de Chris Upton, la directora del Tarleton Community Primary School de Manchester, el centro donde cursaba sus estudios Safie Rose Roussos, de ocho años y que anoche perdió la vida en el ataque terrorista del Manchester Arena.
La pequeña, como las otras 21 víctimas mortales del terrorista suicida, acudió al concierto de una de sus cantanter favoritas, Ariana Grande, acompañada por su madre y su hermana mayor Ashlee, ambas heridas de gravedad en el ataque y que horas después fueron localizadas en hospitales diferentes de la ciudad del norte de Inglaterra.
Safie Rose ha sido la primera de las víctimas mortales del atentado de este pasado lunes pero no la única. También se le ha puesto rostro a Georgina Callander, de 18 años.
Su caso es muy parecido a la de la pequeña. Joven, con ilusión y con buenas palabras llenas de dolor hacia ella de todos los que la rodeaban. Su colegio, el Runshaw College, ha hecho público un comunicado de condolencias en el que resalta la bondad y alegría de Georgina.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y la embajada española en Londres no tienen noticia de que entre las víctimas mortales o entre los heridos haya españoles, aunque su responsable, Alfonso Dastis, ha confirmado este mismo martes que mantiene línea directa con las autoridades británicas para todo lo que éstas puedan necesitar.
No puede decir lo mismo Polonia. Fuentes del Gobierno de Andrzej Duda han señalado que compatriotas suyos se encuentran entre los desaparecidos y no descarta que haya polacos entre los fallecidos.