Los diarios afean a Reino Unido la tardanza en identificar a Echeverría.

El Mundo titula la intervención del BCE en el Banco Popular y la venta al Santander por un euro así : “Un agujero de 8.000 millones tras aprobar los test de estrés”. Afirma que Bruselas encargó el sábado al Gobierno que buscara un comprador de urgencia y la falta de liquidez precipitó la operación. También que más de 300.000 accionistas han perdido toda su inversión y los minoritarios llevan a los tribunales la “expropiación”. La fotografía es para Joaquín Echeverría, el “héroe del monopatín”. Dice que “La presión de España acorta ‘la agonía’ por Ignacio Echeverría”. Columna de salida: “El IS desafía a Irán con los ataques al Parlamento y al Mausoleo de Jomeini”.
Editoriales sobre los dos asuntos del día. Por un lado, la angustia de la familia y amigos de Ignacio Echeverría: “Tras cuatro días de larga y angustiosa espera, las autoridades británicas, en una ominosa conjunción de ineficacia, mala gestión y trato inhumano hacia la familia, confirmaron ayer la muerte de Ignacio Echeverría, el joven abogado español desaparecido desde el día del atentado del pasado sábado en Londres”.
Sobre el Popular: “Hay que preguntarse por qué se ha llegado a esta situación si, como el Gobierno había repetido tras la crisis de las cajas de ahorros, el sistema financiero estaba saneado. El Popular había pasado hace un año con holgura los test de estrés europeos y ahora presenta un déficit de provisiones de entre 2.000 y 8.000 millones de euros al que tendrá que hacer frente el Santander”.
La Razón se tiñe de negro, con tan sólo un titular en rojo: “Trato inhumano”. Dice que Reino Unido confirma cuatro días después que Ignacio Echverría es una de las ocho víctimas de los atentados de Londres, y que España presiona y consigue que la familia pueda ver hoy al cadáver. “La falta de liquidez precipitó la venta del Popular al Santander por un euro”, dice, sobre la operación corporativa que capitalizó al actualidad del miércoles.
Emotivo editorial para Ignacio Echeverría, titulado “Más allá de la ineptitud británica, queda el sacrificio de un héroe”. Manda este recado a Reino Unido: “Obviamente, no se trata de confundir responsabilidades, porque los únicos culpables de la tragedia fueron los terroristas, pero sí de exigir eficacia política y profesional cuándo y dónde cabe hacerlo. Esperamos y deseamos que aprendan de los errores siempre que tengan la humildad y la sensatez suficientes para asumirlos”.
Sobre la compra del Popular, el diario opina que ha sido una “lección financiera de Ana Botín”.
El titular que destaca en portada El País es: “La falta de liquidez del Popular aceleró su venta al Santander”. El banco, que estaba al borde la quiebra, fue adquirido por un euro y con una ampliación de capital de 7.000 millones. Con foto del Parlamento iraní durante el ataque: “El Estado Islámico ataca los principales símbolos políticos y religiosos de Irán”. En la columna de salida: “Londres ratifica la muerte de Echevarría, el héroe de Borough Market”; “El PSOE decide abstenerse en la moción de censura de Podemos” y “Puigdemont consumará mañana su desafío y Guardiola le secundará”.
El diario que más espacio dedica al atentado en Teherán, también es el único que escribe un editorial sobre el mismo, y dice: “La estabilidad en Irán es una pieza indispensable para la paz en Oriente Próximo”. “Es muy peligroso que el ataque pueda ser aprovechado por los sectores extremistas iraníes contrarios al pacto” de desactivación militar. Y concluye, Trump “ha mostrado tener profundos efectos desestabilizadores”.
La compra del Santander al Popular “es la solución más razonable de las que se podían tomar dadas las penosas circunstancias por las que estaba atravesando la entidad”, apunta el editorial. Con este movimiento, el banco presidido por Ana Botín “se convertirá en una fuente de negocio muy rentable”.
ABC con portada de Ana Botín tras anuncias la adquisición del Banco Popular dice: “Los reguladores dejaron tocar fondo al Popular antes del rescate del Santander”, destaca que la compra se ha efectuado sin ayudas públicas y que los 300.000 accionistas han perdido sus inversiones, lo que anticipa una avalancha de demandas.
Siguiendo el tema de portada editorializa que ésta era la “única salida a una gestión ineficiente”. Arremete contra el papel ejercido por los reguladores, que “vuelven a poner en entredicho su credibilidad” ya que tenían que haber prevenido este extremo. A favor del Banco Santander dice: “Garantiza la tranquilidad de los depositantes y la estabilidad del sistema financiero”.
Elecciones en Reino Unido. May frente a Corbyn. Aunque no dice nada bueno de la primera, lo que aporta del segundo es mucho peor; su alternativa es “aún más confusa y peligrosa para la estabilidad de un país aislado ya de la UE”. El diario no se olvida del español fallecido y critica el trabajo de la Policía y “su solvencia para evitar la innecesaria agonía de quienes han tenido que esperar cuatro días para recibir las peores noticias”, además de la “torpeza” de la ‘premier’.