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CASADO, ERGUIDO, ALMEIDA, VAN HALEN

sábado 10 de junio de 2017, 17:57h
Cercada por la corrupción de una buena parte de sus altos cargos, Esperanza Aguirre...
Luis María Anson publicó en el diario El Mundo un artículo ampliamente comentado y reproducido en las redes sociales. Lo publicamos a continuación.

Cercada por la corrupción de una buena parte de sus altos cargos, Esperanza Aguirre tuvo la decencia política de retirarse a su casa dejando atrás una fecunda vida política que la llevó a regir un ministerio y a presidir el Senado. Aquella concejala tímida del que fue gran alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, cerraba su vida política sin que pestañearan los que de ella se aprovecharon para forrarse los bolsillos.

- Grave asunto para nuestro partido -me aseguró entonces un pepero distinguido-. Es imposible sustituir a una persona como Esperanza Aguirre.

No ha sido así. Resulta que José Luis Martínez-Almeida carece, en efecto, de la experiencia de Esperanza Aguirre pero dialécticamente la supera con creces. Dotado de un formidable equipaje cultural, del que carece la lideresa escabechada, Almeida es jurídicamente muy superior a Aguirre y se la come con patatas a las finas hierbas en sagacidad política, capacidad para la gestión, conexión con los electores y simpatía personal.

Ningún problema, en fin. El Partido Popular tiene muchos defectos que se acumulan en el entorno monclovita, pero dispone en las nuevas generaciones de mujeres y hombres espléndidamente preparados y honrados a carta cabal que entienden la política no como el gran negocio del poder sino como el obligado servicio a los intereses de la ciudadanía. En la portavocía popular del Ayuntamiento madrileño nadie echa de menos a Esperanza Aguirre. Los éxitos de Almeida se multiplican en cada una de sus intervenciones.

Junto al portavoz del PP en el Ayuntamiento, se consolida dentro del partido la figura de Pablo Casado, el joven político al que algunos vaticinamos desde que empezó el éxito personal que ya ha alcanzado y que no es superior porque debe emplear una parte de su tiempo en parapetarse del fuego amigo. “Casado -escribí en este periódico hace un año- es hombre de simpatía contagiosa, excelente comunicador, con las ideas muy claras. Sabe exponerlas sin tapujos ni veladuras. Representa para muchos la regeneración del PP, desde el respeto a lo mucho que el partido ha sumado en la democracia española”.

Y atención a David Erguido. He mantenido con él alguna conversación en las últimas semanas y me ha sorprendido su ecuanimidad, su firmeza de ideas, su prudencia al expresarlas y su claridad para entender el trasfondo de la política española. David Erguido fue un destacado concejal que gestionó el difícil distrito centro de Madrid con habilidad y firmeza. En todos los cargos que ha ocupado en el partido ha dejado huella profunda de su inteligencia y su capacidad. Junto a él podría citar a una docena de mujeres y hombres de madura juventud y, entre ellos, a Juan Van Halen, hijo, que es un ejemplo de serenidad, de cultura bien digerida y de eficacia en la gestión.

Paso, en fin, a la juventud que se abre paso. En muy poco tiempo tendremos una España diferente que habrá dejado atrás el período de la Transición, de tan profunda y fecunda significación histórica. Y hay que abrirse a la esperanza. En todos los partidos están surgiendo jóvenes de primer orden con capacidad para atender al bien común. Y de forma especial esto es así en el Partido Popular. Sobre la mesa de juego de la política española el póquer de ases al que me he referido hoy ganará muchas bazas en favor de la prosperidad española.