El portero llamado a sustituir a Buffon en la selección italiana saldrá gratis a quien le convenza.
"Entras en la mayoría de edad y verás que el mundo de los grandes es muy difícil, pero tú marcarás una época, porque tienes todas las cualidades para ello, morales y técnicas". Esa fue la felicitación que el pasado 25 de febrero le dedicó Gianluigi Buffon a su tocayo Donnarumma. Pero la perla llamada a tomar el testigo de la leyenda juventina ya sabe lo que es jugar entre los grandes. No obstante, conoce esa sensación desde el 25 de octubre de 2015, fecha en la que debutó en la Seria A ante el Sassuolo y se convirtió en el segundo guardameta de la historia más joven en debutar en la élite del calcio, con 16 años y 242 días. Además, ostenta el honor de ser el arquero de mayor precocidad en defender la azzurra -jugó con 17 años y 16 días ante Francia, el pasado 1 de septiembre-.
Su primera víctima en el balompié de categoría absoluta fue, curiosamente, Diego López. El que fuera titular en el Real Madrid encontró el banquillo rossonero cuando Donnarumma entró en ebullición. En un Milan desguazado, López emigraría de vuelta a España y el menor de edad Gianluigi se haría con el peso de la titularidad del coloso de San Siro, resultando, como Suso y Deulofeu, las anécdotas deliciosas en el devenir de industria en ruinas que ha protagonizado el conjunto rossonero en el presente lustro y, sobre todo, en el último trienio. Christian Abbiati, el púgil contra el que López peleaba antes de la ignición de la promesa efervescente, catalogó al nuevo referente milanista como el "heredero de Buffon".
Su agilidad, seguridad en el blocaje y en el juego aéreo y sus reflejos son los elementos siderales actuales que hacen presagiar que el margen de crecimiento del que dispone le coloque muy arriba en el ranking de guardametas mundiales a no tardar demasiado. Es por ello que Mino Raiola, su agente y el de Pogba o Ibrahomvic, le ha echado el guante y le ha alejado del pequeño mercado que representan los de San Siro para sacarle a la lonja en un verano que se presume potente, con Lukaku -seguno pichichi de la Premier-, Morata, Ibra, Mbappé o Verratti, entre otros, parecen dejarse querer extramuros. La piedra angular del proyecto milanés forzará su salida.
"La decisión de Donnarumma nos decepciona, pero seguimos adelante, el Milan sigue adelante. Esperábamos que fuera un pilar sobre el que construir nuestro Milan. El director deportivo (Massimiliano) Mirabelli, hace unos diez días, le propuso renovar por una cantidad para nosotros importante, pero el chico prefirió no aceptar y comunicar que cerrará su experiencia en el Milan el 30 de junio de 2018", comunicó el AC Milan, de reciente traspaso de poderes entre Silvio Berlusconi y un fondo de inversión chino. El consejero delegado del club, Marco Fassone, fue el encargado de transmitir la noticia.
Esta negativa del portero con estola y pronóstico de estrella ha generado un revuelo notable en Italia. El Milan navega, en estos días, en un proceso de renovación que ha reclutado ya a Musacchio (del Villarreal, por 16 millones de euros), al lateral Ricardo Rodriguez (del Wolfsburgo, por 15 millones), al delantero prometedor luso Andre Silva (del Oporto, por 40 millones) y al pulmón del sorprendente Atalanta, Kessié (cedido con obligación de compra por 8 millones). Un monto de 4 millones al año (más otro en variables) era lo que la entidad de Milanello puso sobre la mesa de su portero titular, pero el joven ha preferido salir de un equipo que todavía contempla el horizonte ganador como lejano.
Así, Real Madridy en mayor medida la Juventus se habrían lanzado a la adquisición, gratis y en 2018, del cacareado nuevo estandarte del pedigrí de excelencia que contempla al Bel Paese en cuanto a porteros. El propio Buffon aprovechó la concentración de la selección nacional para analizar el interés de su club en esta ganga: "Para mí, ambos parecen decisiones correctas (los turineses también coquetean con el meta de la Roma Szczesny)". "Bueno, creo que siempre he sido una persona razonable que intenta comprender el significado de las cosas. Y me parece bien que la Juve intente firmar un portero como él y es bueno que nuestro equipo nacional tenga porteros como Gigio (Donnarumma)", expuso.
Y no terminó ahí el diagnóstico del mito bianconero: "Me parece estupendo que esto funcione así (que su club firme porteros jóvenes). Esto significa una gran motivación para mí, porque si tienes 39 o 40 años y quieres mantener un cierto presitigio, un cierto rol, tienes que trabajar más duro. El día que no trabaje duro me iré a casa porque, inevitablemente, porteros como Donnarumma, Szczesny o Meret (del Udinese) son regulares. Ellos son números uno por sus méritos, no por el favor del alguien. Y se que no soy eterno. Nunca lo pensé. Por eso entiendo que la Juventus y la selección tienen el derecho de planear el futuro". Buffon ha dejado caer que su carrera terminaría en 2018, después del Mundial de Rusia. Una fecha que sintoniza, a la perfección, con la finalización del contrato de Donnarumma en Milan.
Pero, más allá de la Lombardía y el Piamonte emergen una pléyade de colosos necesitados de porteros en el corto o medio plazo. De hecho, se ha filtrado que el Real Madrid ya ha entablado contacto con la parte interesada, aunque haya recalcado su confianza en Keylor Navas (30 años) para que cumpla su contrato con todas ganartías. Ese documento expira, curiosamente, en junio de 2018. Descartado oficosamente David De Gea, la oportunidad de acceder a un cancerbero reputado y muy joven gratis resulta más deliciosa aún si se considera el timing de la portería de Chamartín. El guiño que la fortuna quiso dibujar en la pretemporada de 2015, en la que Donnarumma debutó con el primer equipo milanista en un duelo ante el conjunto merengue -se fue empatado a los penaltis y el adolescente le detuvo un lanzamiento a Kroos-, podría cerrarse con una contratación sobre la que también aceleran otros aristócratas. Pero la mística endógena italiana podría llevar ventaja al resto: el 21 de noviembre de aquel año, Buffon le pidió la camiseta al novato en su primer duelo, cuando lucía el dorsal 99 en la elástica profesional recién estrenada. El culebrón, pues, se ha inaugurado.