El delantero definió un partido inaugural sin estridencias.
El presidente ruso, Vladímir Putin, y el máximo dirigente de la FIFA, Gianni Infantino, inauguraron, micrófono en mano, la décima edición de la Copa Confederaciones de fútbol. El preludio del Mundial de 2018, que de momento ha servido para comprobar que las instalaciones han cumplido los plazos fijados, enfrentó al bloque anfitrión a la cenicienta campeona de Oceanía, Nueva Zelanda. Y el duelo ofrecería pocos huecos de brillo para los visitantes en la festividad de una selección local rejuvenecida y dirigida, sobre el verde, por el talentoso Smolov.
El dominio de la pelota y el tempo ruso nok admititría rebate en los 90 minutos, si bien sus vaivenes de concentración entregarían a los aspirantes un puñado de ocasiones que Akinfeev supo neutralizar. Los pupilos Stanislav Cherchésov monopolizarían la posesión ante un muro cimentado de forma integrista y que sólo trataría de pescar algo de ambición a balón parado. Así, en ese paisaje, el debut del sistema renovado por el entrenador ruso tomó con rapidez el brío esperado.
Todavía con las heridas no cicatrizadas tras ser eliminados en las primeras fases del Mundial de Brasil y la Eurocopa de Francia, Cherchésov tiene ante sí la complicada labor de reconstruir el ánimo y la nomina de futbolistas en el camarín para hacer un buen papel en su campeonato mundial. Y este aperitivo evidenció lo buscado: presión elevada, verticalidad tras robo y velocidad y físico en cada pelota. Sus primeros quince minutos de este sábado retrataron a un equipo hambriento que asedió a Marinovic desde el pitido incial.
En el minuto 7 Vasin cabeceó a la madera un córner y McGlinchely conjugó el peligro despejando una pelota que paseaba sobre la línea de gol. En el 9, Smith, otro zaguero, sacó bajo palos un intento de Poloz que había superado al meta rival. El segundo delantero local volvería a probarlo a continuación, tras controlar un balón en profundidad y poner un anzuelo a Marinovic que el cancerbero supo evitar. El colegiado no pitó penalti.
Nueva Zelanda, oprimida, buscó sacudirse el ardor y empezaron a taponar mejor las ráfagas ofensivas laterales rusas. Incluso, Wood, el pichichi de la segunda vidisión inglesa con el Leeds, probó desde fuera del área dos lanzamientos que serían infructuosos pero que resvirían de respiro al esfuerzo de los suyos. Pero, cuando más comodidad degustaban los "All Whites", un fallo en la salida de pelota se tornó en el 1-0. Poloz aceleró la llegada con un pase al primer toque que Glushakov aprovechó para efectuar una vaselina sobre el portero oponente, aunque el tanto sería apuntado a Boxall, que metió la pelota en su meta después de que el cuero fuera esputado por la madera -minuto 31-.
Tras la reanudación se notaría que los visitante acusaron el golpe y Rusia partió con la intención de sentenciar. Marinovic savlóa s u equipo a los cuatro minutos, cuando despejó un cabezazo de Poloz y un remate de Yerojin en dos acciones sensacionales. El arquero del Unterhaching -cuarta división alemana- volvería a negar el gol a Poloz de inmediato. Antes de que el seleccionador oceánico apostara por Tuiloma -perla neozelandesa que juega en el Olympique de Marsella- y Smeltz, con el fin de revirar el control ruso.
Sin embargo, la calidad recobraría su determinación en las botas de Smolov, la estrella inadvertida hasta entonces. El delantero recibió en tres cuartos de cancha, regateó a su marca, abrió a la incorporación de Samédov y remató a las mallas desde el segundo poste -minuto 69-. El jugador del Krasnodar, que dejaría pinceladas de su clase hasta el final, dio carpetazo a un partido en el que los neozelandeses tirarían de orgullo para obligar a Akinfeev a reaccionar ante un imponente chut de Thomas. Zhirkov, viejo rockero, también hubo de despejar in extremis un testarazo de Smith en el minuto 75, pero el, marcador no se movería y los rusos celebran su debut, a la espera de medirse a Ronaldo en la siguiente jornada.
- Ficha técnica:
2 - Rusia: Akinféev; Dzhikiya, Vasin, Kudriashov; Zhirkov, Glushakov, Samédov, Golovin, Yerojin (Tarásov, min.77); Poloz (Bujárov, min.64) y Smólov (Miranchuk, min.89).
0 - Nueva Zelanda: Marinovic; Boxall, Durante, Smith, Colvey, Wynne; McGlinchely, Thomas, Barbarouses (Tuiloma, min.61); Rojas (Smeltz, min.71) y Wood.
Goles: 1-0, min.31: Bozall, en propia meta. 2-0, min.69: Smólov.
Árbitro: Wilmar Roldán (COL).
Incidencias: partido inaugural de la Copa Confederaciones disputado en el estadio San Petersburgo Arena ante unos 50.000 espectadores (más de dos tercios), entre ellos el presidente ruso, Vladímir Putin, y el de la FIFA, Gianni Infantino.