La sufrida victoria del equipo de Messi ante Egipto volvió a incendiar a los futbolistas y las redes sociales, que denuncian un arbitraje amañado en favor de la 'Albiceleste'.
El centro de Nueva York acogió una escena de extrema a violencia que derivó en escenas de pánico entre los hinchas que acudieron para ver la Copa del Mundo.
En pleno partido, la organización y los recogepelotas marroquíes intentaron robar a Édouard Mendy, completando una vergüenza mundial. El portero suplente senegalés, declarado héroe nacional.
Los insultos xenófobos a musulmanes durante el pasado partido ante Egipto en Cornellá pasan factura al fútbol español, a cuatro años de la organización del Mundial.