No corren buenos tiempos para el Comité Olímpico Internacional (COI) desde que la sombra de corruptela en la decisión de entregar la organización de los últimos Juegos Olímpicos, con Qatar y Rusia como principales procesos sospechosos. En consecuencia, los inversores y patrocinadores que sustentan al organismo que gestiona los deportes olímpicos y se encarga de salvaguardar sus valores, luchando contra el dopaje y demás actuaciones poco éticas, se han replanteado si les compensa arrastrar la mancha que se ha extendido en torno al COI. Así, McDonald's, el coloso de la comida rápida de Estados Unidos dio la sorpresa al anunciar que rompe uno de los patrocionios más antiguos con el organismo olímpico.
"En el actual panorama de los negocios, de tan rápida evolución, entendemos que McDonald's quiere buscar otras prioridades", declaró el director de Marketing del COI, el finlandés Timo Lumme. Silvia Lagnado, responsable de Marketing de la compañía alimenticia, argumentó que su empresa está elaborando un "plan global de crecimiento en el que están reconsiderando todos los aspectos" de su fórmula de negocio. "Hemos tomado esta decisión en cooperación con el COI para enfocarnos en otras prioridades", aclaró Lagnado.
El caso es que esta salida llama la atención porque se trata de la ruptura del segundo compromiso compromiso más duradero con el COI (ha durado 41 años, sólo por detrás del de Coca Cola, que se firmó en 1928) y está enmarcada en un momento de cambios en el Comité, que elegirá por primera vez de manera simultánea la organización de dos citas olímpicas (2024 y 2028, con París y Los Ángeles como favoritas) y trata, ahora, de establecer una renovación en los acuerdos para dispararlos hasta el largo plazo.
McDonald's, que entró en la colaboración con el COI en 1968 -cuando llevó sus hamburguesas a los deportistas de su país que participaban en los Juegos Olímpicos de Invierno en Grenoble (Francia)-, efectuará su última colaboración en los venideros Juegos Olímpicos de Invierno 2018 en PyeongChang (Corea del Sur) a nivel local (con restaurantes en el Parque y la Villa Olímpica).
La cadena de hamburgueserías fue una de las fundadoras del programa TOP de patrocinio, que pasó de ingresar 96 millones de dólares al Comité Olímpico -en su ciclo inicial de 1985-88- a superar la cifra de los 1.000 millones de dólares correspondientes al ciclo 2013-16. La salida de McDonald's, restaurante oficial del evento desde en Atlanta 1996 y que apoyó con financiación la construcción del del centro acuático en Los Ángeles 1984, dejaba el selecto club de patrocinados olímpico en doce.
Hasta que el faraón informatico Intel se ha añadido a la lista. El líder en el mercado de microprocesadores selló un acuerdo con el COI que durará hasta 2024. Este mismo miércoles se sdelló un pacto que servirá "para integrar la tecnología en múltiples facetas de los Juegos Olímpicos", tomando partido en el manejod e drones, realidad virtual, plataformas 5G y el 3D. Thoms Bach, presidente del organismo olímpico, y el consejero delegado de la firma, Brian Krzanich, autografiaron un pacto que vuelve a solidificar la consistencia del COI, sólo cinco días después del palo asestado por McDonald's.
Así, Coca Cola sigue liderando el club de grandes patrocinadores, con un pacto firmado hasta 2020. Ese año expirarán también las firmas con Atos, Dow, General Electric, P&G, Samsung y Visa. En 2024 habrán de renegociar sus contratos Bridgestone, Panasonic y Toyota, mientras que en 2028 será atendido el gigante comercial Alibaba y en 2032 Omega valorará si prosigue su relación con el polémico ente regidor de los deportes olímpicos.