Usain Bolt quiere pasarse al fútbol y ya ha elegido equipo para intentarlo
EL IMPARCIAL
miércoles 28 de junio de 2017, 19:04h
El mejor velocista de todos los tiempos tiene pensado dejar las pistas este año.
Michael Jordan, el jugador de baloncesto más importante que haya concocido ese deporte sintió, tras la muerte de su padre, que debía cumplir el sueño de ambos y debutar en la liga profesional de béisbol. Ese crossover entre disciplinas deportivas, el más pomposo de cuantos han acontecido a lo largo de la historia -Lev Yashin, el único portero Balón de Oro jugó al hockey sobre helo cuando abandonó el balompié-, concluiría de manera rápida por la incapacidad del 23 para rendir como le hubiera gustado con el bate en la mano. Así, terminaría regresando al redil de los Bulls y ampliar su leyenda con otros tres anillos concatenados y una marca sensacional de 72 victorias y 10 derrotas.
Siguiendo ese testigo, Usain Bolt está decidido a abordar un salto de deporte que no resulta baladí. Jamaica, su país de origen, profesa una pasión por el fútbol bien conocida y el mejor velocista de todos los tiempos no es ajeno a ella. El plusmarquista de 100 y 200 metros lisos, que ha anunciado que abandona su carrera en este 2017, no quiere sufrir el vacío de los focos y verse, con 30 años, sin la actividad deportiva que le nutre. Ya que no es un empresario. Es un deportista de élite. Y no tiene pensado dejar de serlo.
Por eso, Bolt ha proclamado en el inicio de su última gira europea que va a participar en unos entrenamientos del Borussia Dortmund y pretende aprovechar el nescenario para crearse un escaño en la plantilla: "Está apalabrado, voy a entrenarme con ellos". "Veremos cómo sale (el entrenamiento). Si se me da bien, entonces les diré que adelante y que intento jugar con ellos. Si no sale, entonces me callaré", especificó un atleta que, con su magnetismo, quizá pueda revertir la relación jerárquica que predomina en el balompié.
Y es que Bolt, un estrellón deportivo que asegura una inyección de atención en el mercado de los de Dortmund, considera que tiene en su mano, si no desentona, incluirse en el diseño de una plantilla de fútbol profesional. Y en un club que lucha, cada año, entre los ocho mejores de Europa. Nada menos.
Pero el ganador de ocho medallas de oro en tres Juegos Olímpicos (Pekín 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016), que se retirará del atletismo tras los Mundiales de Londres (del 5 al 13 de agosto) lo tiene claro: aunque no ha precisado cuándo realizara esos entrenamientos-tests con la escuadra alemana, no hay marcha atrás en su abandono de las carreras.
"No. Para mí ha sido una trayectoria excelente. He vivido éxitos y decepciones, y me ha pasado de todo. Ahora esto acaba y estoy resignado. Tengo ganas de poder ver las carreras desde la tribuna, ver a la nueva generación de velocistas que esta llegando", setenció. Aunque quizá también atienda a su reflejo baloncestístico Jordan -que volvió a jugar con 40 años y tras su retirada oficial- y si no es aceptado por el fútbol regrese al escenario que le vio brillar. La droga que constituye tratar de estirar el estatus de estrella del deporte en activo es muy tentadora.