La jugadora española ha empezado con buen pie en el All England Club.
Garbiñe Muguruza ha marcado este torneo como el adecuado para resarcirse de las dudas generadas en 2017. La inestabilidad en la confianza en su juego y las lesiones le han apartado de la senda ganadora que se presumía después de su explosión del pasado curso. Así, la nacida en Caracas se ha deshecho de su primera rival en Wimbledon con sencillez y celeridad. Ekaterina Alexandrova no ha sido rival de la clase y garra de Muguruza y ha caído por 6-2 y 6-4.
La finalista de 2015 derrotó a la jugadora 75 de la WTA, derrocando a una de las 11 rusas que compiten este año en la hierba británica. Garbiñe lució superioridad hasta el punto de romper cuatro veces el saque de su oponente y concluir el duelo con 21 golpes ganadores. Además, sólo cedió en una ocasión su servicio. Su salida abrasiva, que puso un 3-0 de inicio, ejerció como golpe sobre la mesa.
Ahora tendrá por delante a la vencedora del enfrentamiento entre Yanina Wickmayer y Kateryna Bondarenko. Muruguruza parte este compaeonato como la decimocuarta favorita y vanega en la parte del cuadro en el que compite Angelique Kerber, finalista de 2016 y número uno al final del año, pero que atraviesa una crisis de juego notable que le ha arrebatado la jerarquía ganada ante Serena Williams. La alemana se mediría a la española en octavos de final.
La ayuda de Conchita Martínez -ganadora de Wmbledon en el 94 y sustituta de su entrenador, Sam Sumyk- marca la quinta participación de la hispanovenezolana en el torneo inglés por excelencia. Garbiñe ha de sobreponerse al titubeo en concentración y convicción que le ha sacado de los focos y que, incluso, sobre esta misma hierba le hizo perder ante Jana Cepelova, 124 del mundo, su peor derrota en términos de ránking, en segunda ronda de la pasada edición del torneo.
"Estoy feliz con mi actuación aunque no he jugado mi mejor tenis porque Ekaterina no ha dado mucho ritmo y me hubiese gustado tener mejores sensaciones sobre la superficie en general, ser más agresiva en el resto", expuso una jugadora que confesó que defender el título de París "era una situación difícil de afrontar, pero estoy orgullosa de cómo jugué, no lo hice mal". Finalmente, se pronunció sobre la incorporación de la capitana de Davis en su equipo de trabajo: "Todo mi equipo cree que Conchi puede sumar, tiene experiencia y con ella es todo muy fácil".