EN LA PROGRAMACIÓN DE VERANO DE UCM
Vargas Llosa subraya su "estrecha" amistad con García Márquez
EL IMPARCIAL
viernes 07 de julio de 2017, 10:11h
Vargas Llosa ha recordado su gran amistad con el autor de Cien años de soledad —obra que ha calificado de "deslumbrante"— y también sus diferencias políticas, especialmente en torno a la Revolución cubana, sobre la que ambos fueron modificando sus opiniones iniciales: "Yo era muy entusiasta de la Revolución. García Márquez, muy poco. Siempre fue discreto al respecto, pero él ya había sido purgado por el Partido Comunista cuando trabajaba en Prensa Latina junto a su amigo Plinio Apuleyo», ha asegurado Mario Vargas Llosa.
¿Por qué luego García Márquez cambió de critero? "No lo sé. Yo creo que tenía un sentido práctico de la vida y sabía que era mejor estar con Cuba que contra Cuba. Así se libró del baño de mugre que cayó sobre los que fuimos críticos con la evolución de la Revolución hacia el comunismo desde sus primeras posiciones, que eran más socialistas y liberales", ha añadido Vargas Llosa.
No ha querido ahondar, sin embargo, en la disputa personal que originó su ruptura definitiva con García Márquez en 1976. En un diálogo con el ensayista colombiano Carlos Granés, Mario Vargas Llosa, "que ya se había referido en otras ediciones de los cursos de verano a Octavio Paz, Jorge Luis Borges o los vanguardistas peruanos, se centró en la vida y obra de Gabriel García Márquez, premio nobel 1982, y más concretamente en su “estrecha” amistad y también en sus desencuentros políticos y literarios. Granés, director del seminario García Márquez: más allá del realismo mágico, en el que colabora la Cátedra Vargas Llosa, definió este encuentro como un particular coloquio entre dos “titanes” de la literatura», escribe Javier Picos en la web de los cursos de la UCM.
Calificando a García Márquez de “enormemente divertido” en el relato de anécdotas, pero sin llegar a la categoría de intelectual, Vargas Llosa determinó que los mitos, el lenguaje y los gustos de la obra del escritor colombiano lo enmarcan dentro de la literatura latinoamericana más auténtica. A su juicio, “tenía una prosa que convertía en bello lo feo y en atractivo, lo que era repelente”. Y sobre esta, idea el escritor peruano ironizó: “El subdesarrollo es bello solo en la literatura, pero no voy a aceptar que América Latina se quede como está para que produzca buena literatura”.