El balear derrotó a Khachanov y el levantino, a Nishikori.
Nunca había ganado Roberto Bautista a Kei Nishikori en los cuatro enfrentamientos previos disputados. El All England Club les volvía a congregar, en este caso en la tercera ronda de Wimbledon. Y esta vez el español consiguió arrancar un triunfo que le coloca en octavos de final del torneo de hierba más pomposo del planeta. Tras su clasificación en 2015, esta es la segunda oportunidad en la que el pujante tenista nacional llega a esa instancia en el Grand Slam británico.
Arrancó el castellonense con poderío ante un nipón que tardó en tomar el ritmo. El duelo concluiría con 6-4, 7-6 (3), 3-6 y 6-3 y una batalla de casi tres horas y media. Pero el español supo mantener el brío, la ijntensidad y la concentración para lograr granjearse uno de los triunfos más mentados de su carrera. Tras apuntarse las dos primeras mangas -la segunda resultaría definitiva, con un tie-break favorable- nunca desatendió la competitividad y remataría a su oponente en el cuarto set.
Bautista, que contó con la presencia de su paisano Sergio García en la tribuna, impuso su servicio y evidenció una clase y finura sobria desde el fondo de la pista. Así, asestó hasta 40 golpes ganadores para tumbar el muro psicológico que había cimentado Nishikori. El japonés no alcanzó a desempolvar su categoría en una superficie que no le es favorable y terminaría cayendo con claridad. "Es mi punto de inflexión", declaró el castellonense.
La presión postrera implementada por el favorito no hizo mella en un jugador español que ahora tiene que medir su crecimiento ante el croata Marin Cilic, séptimo. Este jueves confirmó la evolución precedente un Bautista que derrocó al noveno cabeza de serie contra todo pronóstico y en octavos habrá de competir contra un balcánico al que sólo ha derrotado una vez de sus tres partidos directos y que en esta jornada se deshizo de Steve Johnson, por 6-4, 7-6 (3) y 6-4 en dos horas y 12 minutos. Cilic, finalista en Queen´s, endosó 17 saques directos para subrayar el principal argumento que necesitará contrarrestar el jugador levantino.

Horas antes, la jornada fue abierta por el luxemburgués Gilles Muller, 16 favorito, acribilló a Aljaz Bedene para esperar a Rafa Nadal en octavos de final. El jugador ante el que se examinará el balear refrendó su excelencia desde el saque con 19 aces para un total en el torneo de 70 servicios directos. Su estilo se ajusta a la perfección a este recinto y el oponente británico lo pagó (7-6 (4), 7-5 y 6-4).
De este modo, Müller, de 35 años, volverá a cruzarse las caras con el español legendario después de haberse convertido, en 2005, en el segundo jugador que ganó al manacorí en Wimbledon (lo hizo en la segunda ronda de aquella edición). El jugador centroeuropeo confirmó este viernes su brillante estado de forma sobre el verde, donde engrosa un récord de 10 triunfos y una sola derrota en 2017. No en vano, ganó en Hertogenbosch y llegó a las semis en Queen´s.
Nadal se tomó en serio su partido ante el ruso de 21 años Karen Khachanov. Tanto que el joven europeo del este se sorprendió con un set en contra a las primeras de cambio. Su cúmulo de fallos, la intensidad y seriedad del zurdo y el peso que ejerce la altura y dimensión del partido y la escena desbordaron al jugador que fue capaz de poner en dificultades a Federer en citas previas. Y el prometedor trigésimo cabeza de serie del torneo quedó en la lona con la rapidez de un pestañeo.
Reaccionaría Khachanov en base al orgullo y a la rebeldía de su juventud y talento para equilibrar un envite que, por el contrario, sólo saldría de las manos del español en la tercera manga. Hasta el tie-break final, el ruso efectuó un respingo que culminaría con 33 golpes ganadores (por 41 del balear) y 13 saques directos. Pero sería el parámetro de los errores no forzados el que marcaría el destino de la partida: el favorito cedió 19 (sólo ofreció un break a su rival) y el aspirante se despeñó con 35 imprecisiones flagrantes.
Dos horas y 15 minutos duró el 6-1, 6-4 y 7-6 (3) definitivo. El saque, el juego en al red y la agresividad del zurdo le permite seguir construyendo confianza en una pista central de Wimbledon en la que cada vez se siente más cómodo. Nadal sigue luciendo energía y concentración en su determinación por tocar techo, también, sobre hierba. Su ejecución en el resto alimenta su favoritismo.
"Hoy es verdad que por un rato he jugado a un nivel muy alto, y hacía tiempo que no jugaba a este nivel. Era evidente que no podía mantener ese nivel, porque casi, casi, era irreal. Por un momento dado he sido capaz de producir algo especial", reflexionó Nadal. El cuarto cabeza de serie expuso que "luego he bajado la intensidad en el tercer set. Pero en general, bien, creo que he hecho cosas buenas, he sacado bien y con el segundo saque muy bien". Y finallizó su comparecencia destacando que "soy consciente de que tengo un rival muy importante en la siguiente ronda, especialista aquí y muy incómodo y tengo que jugar muy bien para tener opciones de ganar, estar valiente y jugar agresivo, creo que es la única manera".
En la actividad de este viernes también sobresalió Andy Murray, que sobrevivió a Fabio Fognini (6-2, 4-6, 6-1 y 7-5) para mantener el número uno de la ATP. El escocés, que firmó su décimo pase a octavos en el torneo de manera consecutiva, juntó 15 aces para gaar en un combate de dos horas y 39 minutos. El punto clave se vivió en la cuarta manga: Murray perdía pr 5-2, salvó cinco bolas de set y ganó el parcial.
El de Dunblane se enfrentará contra Benoit Paire, que derrotó al polaco Jerzy Janowick (6-2, 7-6 y 6-3) y compartió sus sensaciones: "El partido fue muy tenso, con muchos altos y bajos, y no jugué un gran tenis pero lo suficiente para pasar". "Cuando juegas contra un rival como este que tiene todos los golpes, todo se hace muy difícil. Genera poder con todos sus tiros. Es complicado saber donde va a disparar porque esconde muy bien el golpe. Ahora tengo un par de días libres, y ojalá pueda seguir con este ritmo para poder jugar bien el lunes", aseguró el rival más duro que podría cruzarse con Nadal ante de a final.
En el cuadro femenino, la ganadora de Roland Garros Jelena Ostapenko firmó su primera llegada a los octavos de Wimbledon, tras derrotar a Camila Giorgi por 7-5 y 7-5. La joven fuerza habrá de enfrentar a Elina Svitolina, cuarta favorita. Venus Williams, pentacampeona en el torneo británico dobegó a Naomi Osaka, de 19 años, por 7-6 (3) y 6-4 y en 85 minutos, y tendrá que comepetir contra Ana Konjuh, croata de 19 años que venció a Dominika Cibulkova, octava favorita, por 7-6 (3), 3-6 y 6-4. Por último, Simona Halep sigue al acecho del número 1 de la WTA, pues ganó a Shuai Peng (6-4 y 7-6) y le basta con llegar a semifinales para desbancar a Kerber.