Lo que, en principio, parecía el final feliz de una historia terrible se va pareciendo cada vez más al principio de un thriller, cuya conclusión desconocemos. La Jefatura Superior de Policía de Madrid informaba este viernes de la aparición de un joven que fue hallado mientras andaba descalzo y desaliñado por las inmediaciones de la madrileña localidad de Torrejón de Ardoz. El individuo no hablaba y solamente se comunicaba por medio de gestos o palabras escritas, aunque, según las autoridades, sus mensajes eran incoherentes y poco comprensibles.
Tras consultar con varias asociaciones de desaparecidos sin éxito, la Policía logró saber a través de las unidades policiales de coordinación internacional de la existencia de un joven desaparecido en Palermo en el año 2011. Su nombre era Marcello Volpe, un estudiante de arte italiano de 20 años que salió de casa para comprar un ordenador el 12 de julio de 2011 y nunca volvió. Su familia llevaba buscándolo desde entonces. Estas circunstancias, unidas al parecido físico y a la edad le harían coincidir con el perfil del desconocido hallado en Madrid.
Las autoridades se pusieron en contacto con su presunta madre, Laura Zarcone, quien lo reconoció vagamente por una cicatriz situada en la muñeca derecha, pues su aspecto actual, poco aseado y descuidado, dista mucho del que tenía en 2011. La supuesta familia ya se encuentra en Madrid, y ya ha visto a su presunto hijo, pero, sin embargo, ahora han llegado las dudas.
Según ha podido saber EL IMPARCIAL, la emoción y la tensión presidieron el "reencuentro": una madre en estado de shock intentaba reconocer, sin éxito, a un hijo perdido más de 2.000 días atrás. Y sin embargo, por mucho empeño que ésta le puso, no acabó de ver en él a su hijo; algo lógico, por otra parte, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido. Poco después de salir de la comisaría, la madre, Laura Zarcone, ha declarado en su Facebook que "el chico que se ha encontrado se parece mucho a Marcello pero no es Marcello".
Finalmente, las pruebas de ADN practicadas a Zarcone y al joven confirman los temores de la madre: no es su hijo. La policía sigue trabajando para tratar de identificar al individuo encontrado en Torrejón, pues, hasta la fecha, tampoco se ha podido concretar su identidad a través de las huellas dactilares.