El serbio remató este martes su duelo plazado del lunes.
La jornada arrancó con la única española en el torneo accediendo a las semifinales. Gabriñe Muguruza arrolló a Svetlana Kuznetsova, por 6-3 y 6-4, en la misma pista en la que Rafael Nadal abandonó el torneo tras ceder en un épico quinto set (15-13) ante el luxemburgués Gilles Muller. Pero, además, la cima del circuito femenino dio la bienvenida a su nueva patrona y Novak Djokovic completó el cuadro de semifinalistas y cuartofinalistas de Wimbledon.
La caraqueña, que se aseguró el regreso al Top-10, se medirá a Magdalena Rybarikova, 87 del mundo, de 28 años, que tumbó a Coco Vandeweghe. Ambas jugadon un partido que duró algo más de una hora y cuarto y que se resolvió por un nítido doble 6-3. Así, la rusa y séptima favorita en el All England Club combatirá con la española por un puesto en la final. Sus duelos directos marcan un empate a dos y su currículo una senda de torneos menores ganados (Washington, Memhpis y Birmingham), pero viene de eliminar a Karolina Pliskova, que se alzó con el número uno del ranking femenino de rebote.
La checa se ha aprovechado de la derrota de Kerber ante Muguruza y del fiasco sufrido por Simona Halep este martes ante la británica Johana Konta para hacer cima. Halep, favorita, no pudo superar a la sensación local y cayó por 6-7 (2),7-6 (5) y 6-4. Así, Pliskova pone fin al liderato de la alemana (34 semanas no consecutivas). Y a la británica superviviente se enfrentará una resplandeciente Venus Williams.
La estadounidense impuso los 17 años de diferencia que mantiene con la ganadora de Roland Garros, Jelena Ostapenko. El 6-3 y 7-5 final envió a la americana por primera vez a la pugna por la final de la hierba inglesa. Y Konta alcanzó un hito no menos relevante: es la primera británica en llegas a semis en Wimbledon desde Virginia Wade en 1978. Eso sí, hubo de desplegar su rendimiento durante dos horas y 38 minutos para hace hincar la rodilla a la rumana.
Por último, Novak Djokovic selló el billete para los cuartos de final de Wimbledon por novena vez. Ganó a Adrian Mannarino, número 51 del mundo, en dos horas y quince minutos por 6-2, 7-6 (5) y 6-4. No le, afectó el imprevisto del aplazamiento de su encuentro por falta de luz. Tampoco unas molestias en el hombro. "Me estoy sintiendo muy bien en la pista y estoy muy motivado para llegar lo más lejos que pueda. Este es uno de mis torneos favoritos", confesó el serbio.
Ahora tiene por delante a Tomas Berdych, finalista en 2010 y undécimo favorito. "Va a ser un encuentro difícil, Tomas es un jugador 'top 10' y sabe jugar grandes partidos", concluyó el jugador balcánico que ya atisba unas semis ante Federer. Lo hace él y también la hinchada, que se relame imaginando un combate de esa altura entre dos teniestas históricos todavía hambrientos.