El jefe del cuerpo policial catalán no esconde su radicalidad dialéctica.
El nuevo director de los Mossos d'Esquadra, Pere Soler, ha agradecido su nomramiento este martes al recién nombrado consejero de Interior, Joaquim Forn. Y lo ha hecho esperando "estar a la altura". Y, también, emitiendo un mensaje en Twitter en el que se ha dirigido a los críticos que han desempolvado de esa red social unos comentarios que no le dejan en muy buen lugar -si se atiende a la labor que desempeñará en el nuevo cargo-. "Y a los que juzgáis sin conocer, honrado también de estar a vuestro servicio", ha sentenciado.
El caso es que Soler, que este miércoles se reunirá por primera vez con la cúpula del cuerpo policial y junto con Forn, ha sido escogido por Carles Puigdemont por su fuerte y explícito compromiso con el desafío secesionista. Del mismo modo como ha ido eligiendo nombres en la purga que he efectuado hace días en su equipo de Gobierno. El sucesor del dubitativo Albert Batlle tendrá que gestionar la coerción en dirección afín y este abogado de larga trayectoria profesional ha resultaod el candidato idóneo.
Su trayectoria de manifestaciones públicas atestiguan una adhesión total con el independentismo. Sin fisuras. Por ello, y porque las declaraciones efectuadas en la plaza pública digital quedán, quizás se haya referido en la resaca de su nombramiento "a los que juzgáis sin conocer". Soler sabe lo erosivo que puede suponer para un cargo público el buceo en sus redes sociales y esa esfera le ha granjeado una tormenta de críticas en apenas unas horas.
Buenas parte de los palos dialécticos que le circundan, en una suerte de escrache electrónico, se refieren a su currículo de experiones emitidas en Twitter. En dicha red social Soler non se ha cuidado de entrar a la escaramuza con otros usuarios en torno al referéndum y al proceso secesionista en su conjunto. Sin ir muy lejos, a comienzos de este mes proclamaba "no los podréis evitar", en alusión al Gobierno, al que atribuye "amenazas" e "insultos", y en relación con el 1-O.
Pero es la respuesta que dio al tuit emitido por el PSOE en el que se publicaban los votos que determinaban una abstención en la investidura de Rajoy, en octubre del 2016, la que ha salido a la palestra en su contra. Entonces, el nuevo director de los Mossos, al que se presupone templanza en la gestión de las fuerzas coercitivas, escribió: "Espero que nos vayamos ya, porque me dais pena todos los españoles".
Desde temprano ha defendido los postulados de su partido, la antigua Convergencia Democrática, ahora reconvertida en PDeCAT. Con más o menos acierto y prudencia retórica, pero el repaso a sus manifestaciones pretéritas le ha jugado una mala pasada de la que habrá de responder si no quiere que su legitimidad como jefe de un cuerpo de policía quede mutilada con celeridad.