Muchas veces somos inconformistas en la búsqueda de la felicidad en nuestras vidas. A pesar de buenos acontecimientos y noticias positivas, parece que no llegan a saciar en muchas ocasiones las expectativas autocreadas en torno a lo que es la verdadera felicidad. Lea Vélez (Madrid, 1970) en esta novela nos desvela la importancia que tiene la necesidad de tener una formación respecto a lo que es la felicidad y a vivir la infancia en los primeros años de nuestra existencia, un paseo por lo que hay que ofrecerle a un niño en el entorno familiar y sobre todo enfrentándose a lo que la sociedad actual entiende como una enseñanza estandarizada. Para ello se va a valer de dos momentos distintos en la vida de una familia pero que están íntimamente conectados. De este modo Nuestra casa en el árbol se convierte en una novela conmovedora y sentimental, pero sobre todo reflexiva.
Una de las historias que contiene esta novela es la lucha por sacar adelante a su familia que libra la protagonista, Ana. Enviuda joven y junto con sus tres hijos se traslada desde Madrid a Joiners House, en la costa británica. A pesar de las circunstancias que la llevan allí, veremos cómo se empeña en que sus hijos conozcan y ejerciten la felicidad más allá de los reveses cotidianos, ya que esto, sin duda, les ayudará a tener una vida adulta más plena. En esa búsqueda de la felicidad, Ana y sus hijos construyen la que será su casa en el árbol, una ardua tarea que llevará mucho tiempo pero que tiene, además de un objetivo lúdico, el enseñar a sus hijos que la vida hay que mirarla no a ras de suelo sino desde la altura de la casa del árbol para apreciar desde allí una perspectiva vital distinta a la que normalmente están acostumbrados los niños.
La otra parte de la historia se desarrolla cuando los tres hijos retornan a Joiners House para esparcir allí las cenizas de su madre. En esa travesía hasta el lugar que fue hogar de su infancia las anécdotas y los recuerdos de esa época se unirán con el diario de su madre cuando ellos eran pequeños.
Un relato sentimental y sentido, una obra que toca en el fondo de nuestra conciencia y nos hace analizar la sociedad en la que vivimos preocupada por buscar perpetuamente la felicidad cuando a lo mejor la tenemos más cerca de lo que pensamos.