Sucedió en la ciudad suiza de Schaffhausen, una localidad de unos 35.000 habitantes situada en la frontera con Alemania. Alrededor de las 10.00 de la mañana, un hombre armado con una motosierra irrumpió en unas oficinas de seguros y la emprendió con todo el que se le ponía por delante. Aparentemente, tenía como objetivo agredir a los empleados del seguro médico privado CSS, y lo logró con dos de ellos, que resultaron gravemente heridos. Tras la agresión, el hombre huyó con un vehículo que después abandonó.
La policía, que llegaba a la escena apenas veinte minutos después, se encontró el sangriento rastro dejado por el criminal. El saldo final ha sido de cinco víctimas: dos heridos graves y tres, leves. Todos se encuentran ya hospitalizados y no se teme por su vida.
El individuo, considerado muy peligroso, aún permanece en paradero desconocido. Rápidamente la policía suiza ha establecido un dispositivo de búsqueda en el que participan más de 100 agentes. Según las autoridades, que han descartado la hipótesis terrorista, el sospechoso sería Franz Wrousis, un individuo de 51 años de edad y 1,90 metros de estatura. Las fotos filtradas por la policía muestran a un hombre calvo y desaliñado.
Según explicó en rueda de prensa Peter Sticher, fiscal encargado de la investigación del caso, el agresor es una persona conocida por las fuerzas de seguridad por posesión ilegal de armas. Sticher calificó al agresor, de 51 años de edad, como alguien "peligroso" y recordó que seguramente no solo disponga de la motosierra con la que agredió a sus víctimas, sino también de otras armas, al tiempo que lo definió como un "marginal" que pasaba la mayor parte de su tiempo en el bosque.
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