Y destaca el valor del trabajo "de todos" para alcanzar éxitos.
El Rey ha visitado este martes Cataluña para presidir dos actos conmemorativos del 25 aniversario de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Barcelona 1992.
En la celebración del 30 aniversario del Centro de Alto Rendimiento de la localidad barcelonesa de Sant Cugat del Vallès, donde ha dicho que los Juegos, como otros acontecimientos vividos en los 90 como la Expo de Sevilla, no fueron fruto de la "improvisación" o de una "determinda coyuntura económica", sino que fueron la "prueba evidente del progreso de una sociedad que avanzaba de la mano en todos los órdenes". Fueron también, a su juicio, "el fruto del mayor espíritu de superación, el resultado lógico de un trabajo metódico y tenaz, y la consecuencia de una capacidad de previsión y planificación encaminada a conseguir la mejor proyección de España".
Fueron también, ha dicho, "el resultado de pensar en grande, en el interés general de un país y de una sociedad que afrontaba una apuesta crucial ante el mundo después de tan solo 15 años de democracia".
Sobre la importancia del CAR de Sant Cugat para el deporte español, Felipe VI la ha descrito como "una entidad con una visión integral del deporte, que sitúa al deportista en el centro de los avances científicos y que tiene a la innovación y el liderazgo como señas de identidad".
Don Felipe ha concluido su discurso apelando a que "todos juntos" continuaremos nuestra trayectoria "impulsando, mejorando y acrecentado el progreso que hemos sabido lograr durante décadas de esfuerzo solidario, de espíritu de concordia y de confianza en el futuro". Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Barcelona "constituyen un magnífico ejemplo t una de las lecciones más brillantes y vigentes de nuestra historia más reciente".
A última hora de la tarde, el Rey acudió al Palacio Albéniz de Barcelona para presidir la recepción que ofreció el Ayuntamiento de Barcelona en conmemoración de los Juegos de 1992, durante la que también tomó la palabra. Puigdemont y Ada Colau intervinieron, asimismo, en este acto institucional de reconocimiento a los atletas olímpicos y paralímpicos de Barcelona '92, al que asististieron los presidentes de los Comités Olímpicos y Paralímpicos Internacionales, Thomas Bach y Philippe Craven, respectivamente.
Entonces, acompañado por el ministro de Educación, Cultura, y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, o los exalcaldes Pasqual Maragall y Xavier Trias, Felipe VI destacó que los JJ.OO. del 92 mostraron que España es un país que defiende los valores de "concordia, respeto y unión". Y señaló que en la organización exitosa de aquel evento deportivo toda la nación lució "confianza" y "orgullo".
En el acto, conducido por la periodista Olga Viza en el Palacete Albéniz, el monarca subrayó que los éxitos alcanzados por aquellos Juegos "para Barcelona, para Cataluña y para toda España" se basaron en "el esfuerzo conjunto y el trabajo comprometido, generoso y solidario de todos". "El verano de 1992, toda España miraba a Barcelona con confianza. De alguna manera nos revalidábamos ante el mundo. Y concluidos los Juegos fue abrumador el sentimiento de orgullo. Puedo decir que toda España se sintió orgullosa de esta ciudad", argumentó.
Espacio especial hubo para un homenaje a Pasqual Maragall, que está enfermo de Alzheimer desde hace años. El Rey ha elogiado que el socialista catalán logró convertir Barcelona'92 "en los Juegos de una ciudad". "Por eso no sólo fue un acontecimiento deportivo inigualable, sino una demostración cívica, una gran celebración ciudadana que los convirtió en irrepetibles", ha destacado. "Era el momento que habíamos esperado tanto y no podíamos fallar. Y no fallamos", ha sentenciado.
Por su parte, Carles Puigdemont ha aprovechado el acto para darle un toque soberanista a su lectura del evento. El presidente de la Generalidad recalcó que Barcelona 92 fue "de todos". Tanto la sociedad como las administraciones fueron "juntas y a una". Además, sobresalió en su alocución el diálogo como un arma para alcanzar un objetivo "sin reproches ni imposiciones". "Sin los Juegos de Barcelona'92 no se entendería la potencia deportiva de la Cataluña de hoy", ha analizado un mandatario que ha defendido la candidatura de Cataluña para acoger unos Juegos Olímpicos de Invierno, "para proyectarnos de nuevo al mundo a través del deporte".
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, también tomó la palabra y lo hizo para calificar aquellos JJ.OO. como un "éxito" que demuestra "una vez más que cuando hay cooperación, diálogo y participación ciudadana los proyectos salen y pueden ser imparables". Y del Palacete Albéniz han salido a las 21:00 horas la antorcha y la bandera olímpicas que esta noche recorrerán Barcelona para conmemorar el 25 aniversario de sus Juegos.
Se trata de la quinta ocasión en la que Felipe VI viaja este año a Cataluña, después de sus visitas a Barcelona en febrero y en mayo, de su presencia en Gerona en junio para presidir la entrega de premios de la Fundación Princesa de Gerona y de su visita a la academia militar de Talarn (Lérida) hace once días para presidir la entrega de despachos a los suboficiales del Ejercito de Tierra.