El estadounidense es el primer nadador que logra tres medallas en una misma sesión de finales.
Caeleb Dressel ya es leyenda de la historia del deporte. El nadador estadounidense cosechó tres medallas de oro (50 libre, los 100 mariposa y el relevo mixto 4x100 libre) en una única sesión de finales. Nunca antes nadie había logrado un hito semejane, que pone a prueba la capacidad de esfuerzo, concentración y resistencia del atletica, al tener que afrontar un ramillete de eventos tan exigentes en menos de una hora.
Ni siquiera Michael Phelps pudo con esta gesta en sus múltiples participaciones exitosas en los Juegos Olímpicos o Mundiales. Es más el triplete logrado por Dressel, que sigue amenzando la plusmareca del tiburón de Baltimore en los 100 maripposa, coronó su senacional exhibición con un triunfo incontestable en los 50 libre (sexta marca de la historia) y divirtiéndose en el relevo mixto. Y tiene 21 años, seis oros en Budapest y una oportunidad más.
Tras abrasar las opciones de Bruno Fratus en los 50 libre, Dressel firmó el sobrenatural 49.86, mejor tiempo de siempre en los 100 mariposa -cada vez más cerca del récord propiedad de Phelps desde 2009-. Pasó por el 50 cinco milésimas por debajo del tope mundial y se disparó lejos de sus rivales en el 50 final, aunque no lograría batir a su ídolo. SAdemás, tras Phelps y el serbio Milorad Cavic, se convirtió en el primer hombre en bajar de los 50 segundos en la distancia.
El húngaro Kristof Milak, de 17 años y promesa local, habrá de esperar. Esta vez fue plata tras explotar en estos campeonatos. Y en el relevo mixto se limitó a saborear el éxito anunciado. Nathan Adrian, Mallory Comerford y Simone Manuel le llevaron en volandas para rematar su gran noche y ganar el oro en el relevo mixto 4x100 libre.
La otra gran figura de este sábado fue Sarah Sjöstrom, que ha ganado el oro en los 50 mariposa y después ha batido el récord del mundo de los 50 libre. Son tres las medallas que Hungría le está regalando a esta notable nadadora. La nórdica firmó el segundo mejor tiempo de toda la historia (24.60) en los 50 mariposa, a 17 centésimas de su récord mundial, y arrebató la marca de 23.73 a Britta Steffen (de 2009).
El Duna Arena volvió a enloquecer al ver salir a la piscina al icono Katinka Hosszú para luchar en la final de los 200 espalda, pero la magiar sólo llegó a la plata, ante la desbordante ejecución efectuada por la australiana Emily Seebohm, con 2:05.68. La oceánica reeditó su título mundial, con un rendimiento muy táctica que destrozó a sus rivales en un gran 50 final. Otra 'aussie', Kaylee McKeown, ha finalizado cuarta (2:06.76) y ha se ha limitado a batir el récord mundial júnior.
Finalmente, el astro llamado Katie Ledecky se adjudicó el oro con un desempeño industrial en los 800. Li Bengjie y Leah Smith cerraría el podio al que no pudo acceder una Mireia Belmonte que finalizó en la cuarta plaza, impedida por las malas sensaciones sufridas.