"Si no me llamara Cristiano Ronaldo, no estaría aquí". Con esta frase se dirigió el jugador portugués del Real Madrid a la jueza Mónioca Gómez Ferrer que lleva la causa de un posible fraude a la Hacienda Pública de hasta 14,7 millones de euros entre 2011 y 2014 para denunciar una "caza de brujas" hacia su persona.
Ronaldo acudió este lunes a los juzgados de Pozuelo de Alarcón para declarar anta la jueza. Su intervención duró hora y media y de la misma manera que entró, en un coche por el garaje, se fue, a pesar de que estaba prevista una declaración ante la prensa a la salida, con atril y microfóno dispuestos para los cerca de 200 periodistas que aguardaban a la entrada de los juzgados.
El futbolista portugués, que milita actualmente en el Real Madrid, está acusado de haber creado presuntamente una estructura societaria con la que habría defraudado 14,7 millones de euros de forma "consciente" y "voluntaria", por lo que la Fiscalía le imputa cuatro delitos contra la Hacienda Pública entre los años 2011 y 2014.
En su declaración ante la jueza no ha sido necesaria la presencia de un intérprete y a la misma han asistido la Fiscalía, el abogado del Estado y su propio letrado.
El despacho de abogados Baker&McKenzie, que asesora a Ronaldo desde que se conociera la denuncia, ha basado su defensa en diferencias de criterio sobre la valoración de los derechos de imagen obtenida en España.
Así, y para demostrar que dichos derechos son de anuncios y eventos realizados por compañías que difunden su imagen fuera de España, por lo que no deben ser contemplados en el país donde reside ahora, sus representantes han encargado un informe a la consultora Nielsen. Según ese estudio, al que ha tenido acceso Efe, solo el 6,1% de los ingresos cobrados por derechos de imagen de CR7 son de "fuente española" y además el 98% de sus seguidores de Facebook y el 91% de las conversaciones en Twitter sobre él se producen fuera de España.
De acuerdo con su equipo jurídico, Cristiano Ronaldo, que llegó al Real Madrid en 2010, se acogió a la ley de impatriados, condición que mantuvo hasta el 31 de diciembre de 2015, y tributa por la parte de los derechos de imagen obtenidos en España, con el mismo criterio que lo hacía en el Reino Unido (el 20%), que es el porcentaje fijado por la inspección de la Agencia Tributaria británica.
"No quiero problemas"
En un comunicado, hecho público por la agencia Gestifute, propiedad de Jorge Mendes, agente de Ronaldo, el jugador asegura que no tiene nada que esconder y que colabora con la justicia para resolver el asunto: "La Hacienda española conoce en detalle todos mis ingresos, porque se los hemos entregado; jamás he ocultado nada, ni he tenido intención de evadir impuestos. Siempre hago mis declaraciones de impuestos de manera voluntaria, porque pienso que todos tenemos que declarar y pagar impuestos de acuerdo a nuestros ingresos. Quienes me conocen, saben lo que les pido a mis asesores: que lo tengan todo al día y correctamente pagado, porque no quiero problemas".
Además, el portugués niega haber creado una estructura de ingeniería fiscal en España y explica que lleva muchos años trabajando de esta forma: "Cuando fiché por el Real Madrid, no creé una estructura especial para gestionar mis derechos de imagen, sino que mantuve la que los gestionaba cuando estaba en Inglaterra… Los abogados que me recomendó el Manchester United la crearon en 2004, mucho antes de que pensara venir a España. La estructura fue la que era usual en Inglaterra, fue comprobada por la Hacienda inglesa y ratificaron que era legal y legítima".
Por último cristiano se muestra calmado y confía en la actuación de los jueces: "Es el momento de dejar trabajar a la Justicia. Yo creo en la justicia y espero que, también en este caso, haya una decisión justa. Y con el fin de evitar presiones innecesarias o de contribuir a un juicio paralelo, he decidido que no volveré a hacer más declaraciones sobre este asunto hasta que no se produzca dicha decisión".