El Prat: Rajoy sólo cree en las cifras
miércoles 09 de agosto de 2017, 12:22h
El Prat continúa sumido en el caos. La última reunión entre el comité de huelga, la empresa Eulen y Aena, con la mediación de la Generalitat, se ha saldado sin acuerdo por lo que la huelga sigue. Han acordado reunirse de nuevo, y también el próximo jueves tendrá lugar una asamblea de trabajadores. Pero las posturas están aún muy distanciadas por lo que no parece vislumbrarse pronta solución. Así, permanece abierto el conflicto con los trabajadores de los controles de seguridad del aeropuerto barcelonés, que ha ocasionado infinitas colas de varias horas y un lógico y comprensible nerviosismo entre los viajeros.
Pero el total desbarajuste, que ha obligado a los pasajeros a ir al aeropuerto con más de seis horas de antelación y, en muchos casos, a perder sus vuelos, puede incrementarse hasta límites insospechados. Esta huelga podría hacerse extensiva a otros servicios de El Prat, sumándose una nueva, protagonizada por los empleados de la empresa Ilunion, que se ocupa de las patrullas de vigilancia de las instalaciones y del escáner de las facturaciones de maletas que van a las bodegas de los aviones. Los trabajadores de Ilunion han anunciado un paro indefinido a partir del 16 de agosto.
Ante una situación de este calibre -que ya está afectando al sector turístico, que soporta también la campaña de acoso y derribo contra el turismo orquestada por radicales afines a la CUP-, el Gobierno no ha sabido estar a la altura de las circunstancias ni reaccionar con prontitud. Desde el primer momento debería haber tomado medidas para que la situación no fuera a más y se le escapara de las manos. Con su dejación ha dado pie a que los secesionistas hayan convertido El Prat en un escenario para su propaganda, portando esteladas y repartiendo folletos a favor del referéndum ilegal y de la secesión -en una Cataluña separada del resto de España no sucedería esto, proclamaban- . Estaba cantado que el secesionismo iba a aprovechar la coyuntura, por lo que, si cabe, habría que haber articulado eficaces medidas con enorme rapidez: si, por las razones que sea, los controles no funcionan, que se encargue de ello la Guardia Civil. Inmediatamente.