informe filtrado por the guardian
El Banco Mundial señala a los biocombustibles como causa de la crisis alimentaria
viernes 04 de julio de 2008, 11:10h
Los biocombustibles han forzado el aumento de los precios de los alimentos en más de un 75 por ciento según un informe del Banco Mundial al que ha tenido acceso el diario británico The Guardian. El diario dice del informe “está basado en el análisis más detallado de la crisis hasta el momento”, llevado a cabo por “un economista respetado internacionalmente”, del que no desvela su nombre, y por “un órgano financiero global”.
The Guardian interpreta que el informe contradice la política de los Estados Unidos, y así es. Pero no sólo la de la primera economía del mundo, sino también la de Brasil, quizás el país más comprometido con esta fuente energética gracias al entusiasmo de Luiz Inacio Lula da Silva, así como la de Europa, que también ha tomado la decisión de apostar por el cultivo de combustible.
Los biocombustibles no sobrevivirían, o al menos no adquirirían sus actuales niveles de producción en un mercado libre. La subida del precio del petróleo les ha ayudado, pero si han adquirido el auge que viven es gracias a las ingentes ayudas que reciben por parte de los Gobiernos. El cultivo de biocombustibles es tan caro que sin esas ayudas, e incluso con un barril a 140 dólares, dejaría de ser atractivo.
Pero los biocombustibles tienen todavía buena acogida entre la opinión pública, gracias al apoyo del movimiento ecologista. El petróleo es una fuente ingente de energía y, excepto en los últimos dos o tres años, muy barata. El oro negro da vida a la economía mundial, que a juicio de los ecologistas es causa de desastres ecológicos de todo tipo. Cualquier alternativa más cara y que respete el medio ambiente cuenta con su apoyo.
Pero el respeto de los biocombustibles al medioambiente no está del todo claro, según apuntan ciertos expertos. Entre otras cosas, además de resultar poco eficaz en términos energéticos o de emisión de CO2, los biocombustibles han frenado la tendencia, mantenida durante décadas, de reducción de la superficie cultivada, que tenía su contrapartida en el avance de la superficie de los bosques, como muestran los datos recabados por Naciones Unidas.
Y aún hay más, porque el espacio copado por los biocombustibles no se destina a sus antiguos usos, esto es, la producción de comida. Esto ha hecho que el aumento de la demanda de comida, que proviene principalmente de la población arrancada a la pobreza en Asia gracias a la globalización, no tenga su contrapartida en un aumento de la producción.
El G8, el club de los Gobiernos de los países más ricos, se reunirá del 7 al 9 de julio en Japón. Uno de los problemas que abordará será, precisamente, la crisis alimentaria mundial.