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Zapatero dedica el Congreso del PSOE a criticar al PP

Los socialistas apoyan el modelo lingüístico catalán

viernes 04 de julio de 2008, 18:22h
Ya se advierten varios mensajes que se repiten en los dos discursos importantes del día en que se ha inaugurado el XXXVII Congreso del PSOE. Uno de ellos es la crítica permanente y sin concesiones a "la derecha", el Partido Popular, a quien se identifica con el pasado, con la imposición, con los intereses económicos y con el aislamiento. Frente a ella se erige el Partido Socialista que es centenario, que se identifica con la reciente historia de España pero que a su vez es símbolo, en clara oposición del Partido Popular, de la modernidad, el futuro, los derechos de los ciudadanos, la tolerancia y los intereses de los trabajadores.

Uno de los temas a que se da más importancia es el del manifiesto en defensa de la libertad de los españoles de utilizar el castellano en cualquier rincón de España. Es un asunto que parece haber despertado la preocupación de los dirigentes socialistas, ya que tanto Blanco como Rodríguez Zapatero le han prestado mucha atención. En principio las críticas al Gobierno van por que en este asunto no defiende la libertad de todos a utilizar la lengua que deseen, en un comercio o en la educación, incluido el castellano que es, además, el idioma común de los españoles. Esta crítica, escrita por numerosos intelectuales y firmada por decenas de miles de españoles de diversas tendencias, choca con el discurso del Gobierno de que él es quien otorga más derechos y más libertades.

Por eso ha construido una respuesta que plantea la defensa de la libertad lingüística como el ataque de "los viejos y nuevos unificadores", como ha dicho José Blanco esta mañana. Blanco ha añadido que la diversidad es símbolo de la riqueza de España, y oponiendo esa diversidad a las pretensiones de los firmantes del manifiesto.

La resolución socialista recuerda que la Constitución recoge la concepción plural de España y considera que "es necesario velar para que la existencia de la diversidad lingüística no se transforme en enfrentamiento y recelo, sino al contrario, en actor de cohesión y de unión en la diferencia".

Los socialistas consideran que el castellano "goza de buena salud", ya que aumenta el número de quienes lo hablan y mejora su proyección en el exterior, y que la cooficialidad debe de ser efectiva "con respecto a todos los poderes públicos radicados en el territorio". "Estas otras lenguas, también españolas y, por lo tanto, patrimonio de todos, necesitan en paralelo una proyección y una protección. No tiene sentido pensar -añade- que el castellano debe defenderse de ellas".

El PSOE defiende que nadie se pueda sentir discriminado por razón de la lengua que utilice y aborda la discusión existente en el ámbito educativo en torno a si es mejor adoptar una línea educativa con la lengua cooficial en el centro de gravedad (expresión acuñada por el Tribunal Constitucional), o una doble línea que permita a cada padre elegir entre las dos lenguas. En concreto, se refiere al sistema catalán "como ejemplo paradigmático" de la apuesta por una sola línea educativa, y concluye que el resultado de la aplicación de este modelo es que se ha logrado la protección y preservación de la lengua catalana. "Pero, lo que no es menos importante, en ningún caso se ha dejado de garantizar el conocimiento del castellano. Ningún niño o niña de Cataluña -añade la resolución- desconoce la lengua común". Pero precisa, a continuación, que incluso con la aplicación de este modelo hay personas "que no se sienten capaces en su cotidianeidad de usar el catalán", y que, para comprobar este extremo, basta con conocer la realidad de Cataluña. Los socialistas entienden que el modelo catalán es "de cohesión social y no de segregación" y, a la vista de la experiencia, es el que mejor resultado ha dado para lograr el bilingüismo.

Zapatero ha hecho lo mismo que Blanco. Pero su punto de partida es diferente. En su intervención, el secretario general de los socialistas ha identificado a "la derecha" con el enfrentamiento "del Gobierno con los territorios y a los territorios ante sí". También la ha identificado con un uso de la bandera basado también en la patrimonialización de España y en el enfrentamiento. Y ahora, con la victoria española en la Eurocopa de fútbol, el PP "ha descubierto con extrañeza que la bandera es de todos".

Zapatero se ha explicado ante quienes creen que los socialistas enarbolan la bandera española porque han perdido los complejos: "es respeto, no complejos; respeto a un símbolo que solo debe ser usado cuando nos representa a todos". "Deben dejar de usar los símbolos de todos, los sentimientos de todos como si fueran sólo suyos y, sobre todo, deben dejar de usarlos contra otros españoles; seguro que así hacen un gran servicio a la unidad de nuestro país", dice.

En este contexto, y ante el debate abierto en torno al uso de las lenguas cooficiales, el secretario general de los socialistas ha confiado en que el PP no utilice la lengua como hizo con la bandera, "porque todas las lenguas están en la bandera de todos". Si los socialistas mantienen sus principios, ha añadido, conseguirán el apoyo mayoritario de los españoles en el debate territorial. "Si preservamos la diversidad y la pluralidad fortaleceremos la unidad de nuestro país", ha recalcado.

Otra de las críticas al PP, que han protagonizado el arranque del congreso socialista, es que los populares no son como dicen ser. Blanco lo ha recalcado esta mañana, al decir que "siempre deja abierto el camino para regresar al monte". Zapatero ha incidido en la misma idea, al decir que su partido no necesita disfrazarse para reconocerse plenamente como una fuerza de izquierdas, mientras que en el PP tienen que "dar un giro y un salto" de vez en cuando, para terminar al final "en el mismo sitio".

Así, ha apuntado que lo único que hace el partido de Mariano Rajoy cuando se reúne es "dar un giro y un salto", en vez de dar un impulso. "Pero por muchos giros y saltos que dan, pasan los años y siempre están en el mismo sitio", ha bromeado Zapatero, quien ha reconocido, no obstante, que en el PP "de vez en cuando cambian de nombre". "Ese es su único cambio", ha apostillado.
Este viernes, el mismo PP ha contribuido a esa crítica por boca de una de sus nuevas estrellas, Esteban González Pons. Al hablar del congreso socialista, el secretario de comunicación popular ha dicho que en estos momentos "el PP se modera y el PSOE se radicaliza".
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