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NOVELA

Rafel Nadal: La señora Stendhal

domingo 27 de agosto de 2017, 17:36h
Rafel Nadal: La señora Stendhal

Traducción de Victoria Pradilla. Destino. Barcelona, 2017. 288 páginas. 18,50 €. Libro electrónico: 12, 99 €.

Por Marta Rózpide

“Sólo conservaba dos imágenes de mi madre: la de su cuerpo tendido en medio de la plaza y la de aquella boca grande y risueña, mientras yo tiraba de un collar de bolitas blancas que le colgaba del cuello”. Así recordaba Lluc a su madre, el pequeño gerundense nacido a finales de la Guerra Civil y criado durante una difícil posguerra. Huérfano de padres, Lluc crece bajo el cariño y la protección de la familia Stendhal, un matriarcado donde aprenderá los valores de la enseñanza, el perdón, la perseverancia y la bondad en una época y unas circunstancias donde la esperanza y los planes de futuro se limitaban a la espera de la mañana del día siguiente.

Todo es incierto en la cuarta novela del periodista y escritor catalán, Rafel Nadal (Girona, 1954). Todo, menos la belleza, que prevalece por encima del caos y la venganza, y lo que dota de mayor crudeza a los hechos que se narran en las páginas de La señora Stendhal. El que fuera director de El Periódico de Catalunya, hace en este último trabajo literario un guiño al misterioso síndrome que invadió al escritor francés Henri Beyle (1783-1842), conocido como Stendhal, tras contemplar abrumado la iglesia florentina Santa Croce. Nadal, sin embargo, no relata de forma explícita los síntomas de éxtasis que sufre uno al contemplar una creación artística de gran belleza. A lo largo de toda la obra juega con el lector contraponiendo lo salvaje y despiadado del ser humano y su sed de venganza a la sencillez de la vida y la naturaleza.

La narración a través de los ojos de Lluc, un niño inocente al que se le arrebata todo, ofrece una mirada sin prejuicios ni ideas preconcebidas desde la que ver la historia de la posguerra española. Gracias a él, uno llega a comprender que la verdadera protagonista es la que da nombre al libro, la señora Stendhal, madre adoptiva del chico. Como en el resto de sus novelas -La maldición de los Palmisano (Destino, 2015) o Quan érem feliços (Destino, 2012)-, Nadal elige a una mujer fuerte y luchadora como personaje principal, alrededor del cual se desarrolla el resto de historias. Junto a ella, destacan el sabio abuelo Dídac y el rebelde joven Dani. Los tres acogen a Lluc como si fuera de su familia y luchan por sobrevivir tranquilos en una pequeña casa de campo cerca de las montañas, donde todavía resisten algunos maquis y se escuchan tiros más allá de la carretera que lleva a la capital.

En La señora Stendhal, Nadal despliega su fina prosa con delicadeza para relatar crímenes horribles. La prosa es sencilla, pero no simple, por lo que la lectura es ágil y entretenida. Si el lector llega a pararse a ratos es por la conmoción que crean en uno las descripciones sin artificios de Nadal, que, como si se tratara de poesía, sobrecogen por su belleza y su brutalidad. Los crímenes de uno y otro bando, la pérdida de la lealtad y el poder de ejercer la venganza siempre acechando mantienen el suspense y la curiosidad durante toda la obra, una novela que sirve para recordar a aquellos que vivieron esos cruentos años de incertidumbre y que acerca a los más jóvenes a la violencia y al fin de una guerra que dejó profundas heridas durante muchos años y que quizá estén todavía abiertas.

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