www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

POR LIBRE

Esta semana, Rajoy y Puigdemont descubrirán sus cartas

Joaquín Vila
x
directorelimparciales/8/8/20
domingo 03 de septiembre de 2017, 21:08h

El Gobierno y la Generalidad ya tienen preparada toda la artillería para empezar la guerra de verdad. Los independentistas tienen previsto aprobar este miércoles en el Parlamento catalán la convocatoria del referéndum y el jueves, la llamada ley de transitoriedad (o de desconexión o de ruptura). Y esos mismos días, el Gobierno en sendos Consejos de Ministros extraordinarios recurrirá ante el Tribunal Constitucional que, en unas horas, impugnará ambas decisiones y, previsiblemente, suspenderá de sus funciones a la presidenta Forcadell y al presidente de la Generalidad.

En ese instante, Rajoy y Puigdemont tendrán que descubrir sus cartas. Es más que previsible que los independentistas hagan caso omiso al Alto Tribunal, pero es todo un misterio la maniobra que ejecutará el Gobierno y que, según ha reiterado, tiene preparada hasta el último detalle.

Aunque el Ejecutivo siempre lo ha negado, desde hace ya meses se ha especulado con la aplicación del artículo 155 y la consiguiente suspensión de la autonomía catalana o de alguna de sus competencias. Tampoco parece probable recurrir a la Ley de Seguridad Nacional o aplicar el Estado de excepción, pensados para casos de terrorismo, cataclismos...

Las últimas pistas apuntan a que, más que el Gobierno, el Tribunal Constitucional se ocuparía de tomar las medidas para evitar el referéndum. El Alto Tribunal tiene capacidad ejecutiva sobre sus sentencias. El TC puede dar órdenes a la policía catalana, a los funcionarios y a las empresas que participen en el referéndum, imponiendo sanciones económicas (de hasta 30.000 euros) y penales. Incluso tiene capacidad para precintar los colegios electorales. También puede intervenir las consejerías de la Generalidad implicadas y suspender a cualquier autoridad o funcionario que haya incumplido sus resoluciones. Pero, incluso en este caso, los independentistas no se darán por aludidos y seguirán adelante con sus planes, pues ya han reiterado que no reconocen “la legalidad española”.

¿Qué pasará entonces? ¿Recurrirá el Gobierno a la Policía o la Guardia Civil? Pues por lo visto en estos días, resulta poco probable que los Mossos se desmarquen de la Generalidad. El escenario, en todo caso, se intuye dantesco. La Policía deteniendo a Forcadell, a Puigdemont o a los diputados por sedición y rebeldía, requisando las urnas (si las encuentra), precintando los colegios electorales, cerrando las empresas que colaboren con el referéndum… Y, mientras tanto, las calles hirviendo con las algaradas de la CUP y demás radicales, convenientemente escoltados por los mossos, los medios de comunicación secesionistas (casi todos en Cataluña) denunciando la “represión del Estado español” e inventándose mártires del “fascismo”.

Ya es tarde para poner vendas en la herida. A menos de un mes para el 1 de octubre, todo puede precipitarse esta semana. Se ha llegado demasiado lejos. Los independentistas no se van a echar atrás y al Gobierno no le puede temblar el pulso. La guerra no ha hecho más que empezar. Y no habrá vencedores; solo vencidos.

Joaquín Vila

Director de EL IMPARCIAL

JOAQUÍN VILA es director de EL IMPARCIAL

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (16)    No(1)

+
1 comentarios