La formación de Pablo Iglesias sigue generando incomodidad y críticas entre los secesionistas y entre los constitucionalistas. El desafío independentista al Estado les ha descubierto con una posición no definida en la que siguen manejándose desde que el proceso soberanista acelerara. Esa actitud también será reproducida en la votación de la Ley del Referéndum que permitirá la organización de la consulta ilegal del 1 de octubre.
El Consejo Ciudadano de Podem, la delegación catalan de Podemos, ha decidido este martes que sus diputados en el Parlamento autonómico, integrados en el grupo de Catalunya Sí Que Se Puede, se abstengan en la mencionada votación, que podría aprobarse en la sesión plenaria que comienza este miércoles. Así lo ha echo público y se lo han trasladado a las formaciones de las que son compañeros en su alianza catalana (ICV y EUiA).
La reunión interna del partido populista tuvo lugar en la tarde de esta jornada y en ella un 70% de los participantes del Consejo Ciudadano de Podem se mostró conforme con que sus diputados -Albano Dante Fachin, Joan Giner, Àngels Martínez y Jessica Albiach- se abstengan, mientras que una minoría de la formación morada en Cataluña ha defendido con rotundidad el "sí" a la aprobación de la polémica ley.
La decisión, según explica, se ha tomado después del análisis de la proposición de ley del referéndum efectuada por Juntos por el Sí y la CUP. Se ha considerado, además, que el 1 de octubre no es el "instrumento" que necesita Cataluña para resolver la situación política actual porque es un referéndum unilateral que "no interpela a la totalidad" de los catalanes, "no cumple con todas las garantías políticas y jurídicas" ni tiene "el reconocimiento internacional necesario",
Pero, he aquí la equidistancia en el conflicto, defiende que Podem no puede oponerse a la Ley del Referéndum, aunque no comparta su contenido, porque defiende el 1 de octubre como una movilización ciudadana "legítima", por lo que hace un llamamiento a la participación.