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PENÚLTIMA ETAPA

La Vuelta. Contador, triunfal en el Angliru, deja el ciclismo a lo grande

La Vuelta. Contador, triunfal en el Angliru, deja el ciclismo a lo grande

sábado 09 de septiembre de 2017, 17:55h
Actualizado el: 09 de septiembre de 2017, 19:13h
Froome certificó su triunfo en la general. Clasificaciones

Alberto Contador ha puesto fin a su carrera deportiva efectuando ua exhibición para ganar, por segunda vez, en el Angliru. Despojado de toda posibilidad de victoria en La Vuelta, el madrileño lo intentó de manera incansable para apuntarse alguna victoria parcial en su despedida. Finalmente, ese anhelo se coronó en el mejor de los escenarios. Las rampas asturianas le coronaron y también a Chris Froome, que logró alzarse con el primer entorchado español de su currículo gracias a otra muestra rutilante de fuerza y podería en su equipo.

Toda vez que se bajó de la bicicleta, cayó en la cuenta de que había subida su último puerto y final en alto de su vida profesional. Y rompió a llorar. Lo hizo al agradecer al público todo el apoyo que le ha mostrado en la última década, probablemente recordando la dureza de la sanción que le fue impuesta. "Sólo puedo dar gracias a la gente, para mí ha sido un regalo esta Vuelta", declaró antes de no poder hablar más ante los micrófonos de los medios.

"Creo que puede haber mil despedidas pero es complicado poner fin a una carrera deportiva mejor que ganando en el Angliru. Es una cosa más para la historia. No puede haber una despedida mejor", reflexionó el corredor pinteño antes de confesar que ha resultado "una pena" el tiempo perdido en Andorra -en la tercera etapa de la Vuelta-, lo que le ha impedido pelear por la victoria en la general, y recalcar que esa libertad le ha "permitido disfrutar de la cara como un juvenil", en la que no ha hecho más que atacar.

El caso es que en la jornada en la que Froome al fin incorporó a su palmarés la carrera por etapas nacional, los focos se centraron en el emblema ciclista español desde Induráin. La de hoy fue su sexta victoria de etapa en la Vuelta, lograda con 34 años, y la última de un recorrido que el ha colocado como corredor legendario, ya que es el único que ha nacido en nuestro país y que ha ganado las tres grandes (2 Tours, 2 Giros y 3 Vueltas). Concluirá fuera de un podio en el que Nibali se aferró, como pudo, a la segunda plaza y Zakarin saltó al tercer peldaño en el descalabro de Kelderman.

La etapa era corta, de 117,5 kilómetros, pero explosiva. La cima final estaba marcada por todos los gallos del pelotón como el día cumbre de este septiembre ciclista y la jornada respondió a las expectativas, con un mar de lluvia y ventisca que añadió épica a la ya de por si picante carrera. La fuga del día se formó al poco de salir de Corvera, pero el Treck, equipo de Contador, la mantuvo siempre por debajo de los dos minutos para tener el triunfo de etapa a tiro. El Astana también trabajaría, con Supermán López como baza -aspiraba a consecguir un triplete tras ganar en Calar Alto y Sierra Nevada-.

El caso es que la intensidad fue de menos a más, con los últimos 45 kilómetros como protagonistas. Por delante se desplegaban tres puertos de categoría y las precipitaciones que abrieron el ascenso y la bajada de el Alto de la Cobertoria (puerto de primera categoría) dejaron la responsabilidad al Bahrein de Nibali, que seleccionó al grupo en la subida a El Cordal. En ese caso fue Pantano, pupilo de Contador, el que tomó el relevo para imponer un ritmo que deshilachó a Aru y López. Zakarin sufriría pero se reintegraría en el grupo de los favoritos.

Cuando la fuga languidecía (con Bardet, los hermanos Adan y Simon Yatesy Marc Soler como últimos supervivientes), el descenso de El Cordal llevó al suelo a Nibali, a De la Cruz y al propio Soler. Los nervios y las condiciones del asfalto mojado se solapaban para confeccionar una traca final apoteósica. Y es que Contador descorchó su aventura en las faldas del Angliru. Atacó desde abajo, con Marczynski escapado con 1.40 minutos y lanzado por Pantano y Enric Mas.

En la mitad de la ascensión final, con rampas del 23 por ciento, el sol se apuntó a la fiesta y el madrileño viajaba a la caza de los escapados y con más de 40 segundos sobre Froome. El paso del madrileño era insólito para su edad y fuelle, de modo que la afición enloqueció mientras que iba rebasando a Marczynski, Simon Yates, Soler y Bardet. Fue en la Cuesta Les Cabanes, al 18 por ciento, a 6 de meta, cuando el español atacó de forma definitiva, descolgando a todos menos Soler.

Las cunetas enloquecían cuando el madrileño se fue solo hacia la meta. Por detrás volaba el Sky, con Froome y su escudero Poels como únicos representantes. Su ritmo provocó una pájara de Nibali que a punto estuvo de sacar del podio al italiano. La distancia entre el británico y el pinteño era de un minuto, pero el ídolo local sollozaba ante el esfuerzo hecho y el keniata arrancaba su despegue. Antes de la Cueñe les Cabres era 1,22 el tiempo de ventaja. En meta sería de 17 segundos. Pero poco importó en el último capítulo glorioso de un corredor espectacular que ha sido alimento del hincha de este deporte en estos lustros de descrédito.

Froome ganará en Madrid su ansiada Vuelta -después de seis intentos- y lo hará de forma totalmente merecida. Fue el mejor. Y Contador será ovacionado en su adiós. El ataque de Kruijswijk le aceró a Alberto a dos de meta, cuando la niebla bloqueaba la señal televisiva, pero resultaría anecdótico. Festival ciclista el vivido este sábado en las carreteras asturianas y final inesperado, el de la victoria del veterano corredor del Treck en su penúltima etapa. Antes de cruzar la meta se ajustó el maillot y alentó a las masas. Se lo merecía después de haberlo buscado en multitud de jornadas infructuosas. Sueño cumplido.

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