La agenda de Jordi Turull está a rebosar en la previa de la celebración de la Diada de este año. Si este sábado instaba a la población catalana a imprimir las papeletas de voto desde la impresora de casa, con el fin de evitar la fiscalización que la Guardia Civil está desplegando sobre locales sospechosos, el consejero de Presidencia y portavoz del Govern se ha destapado este domingo con una manifestación que vuelve a colocarle en el centro de la crítica.
El dirigente ha desnudado, de manera explícita, la estrategia de la Generalidad para afrontar y ganar el referéndum ilegal del 1 de octubre. En Lérida, ayuntamiento socialista que se ha negado a ceder espacios públicos para promocionar u organizar la conslta suspendida por el Tribunal Constitucional, Turull proclamó que la sociedad catalana está dividida, en estos días, entre los que "ayudan a votar" el 1-O y los que tratan de impedir el acto demócrata.
La división de la ciudadanía y su polarización, que puede contener un germen de enfrentamiento, ha sido verbalizado este domingo por el portavoz: "Hay que honrar el pasado y pensar ante la Diada en el presente y el futuro de Cataluña y, de este modo, cada uno debe preguntarse: '¿Qué harás el 1 de octubre? ¿Ayudar a votar o ayudar a impedirlo?'".
Esas declaraciones, dirigidas a los asistentes al acto de conmemoración previo a la celebración nacionalista catalana de este lunes, han sido recogidas por un comunicado emitido por la Generalidad. En el texto se expone, además, que Turull aseguró que "haremos de todo y más y a la manera catalana, que es pacífica y democrática, para que el pueblo de Cataluña decida libre y democráticamente". Después de haberlos dividido entre buenos y malos.
Acompañado por el alcalde de Lérida, Ángel Ros, afirmó que en el 11 de septiembre lo que se conmemora también es "la actitud de la gente a partir del día 12 de querer recuperar la plenitud nacional". "Muchas generaciones sabían que ellos no lo verían, pero fueron capaces de mantener el poso y la conciencia; lucharon porque sabían que un día llegaría una generación que estaría lista para recuperar la plenitud como nación", arguyó.
"Y esta generación somos nosotros", ha añadido antes de subrayar que "a nuestra generación le corresponde decidir si queremos esta plenitud y lo haremos a la manera catalana y como se hace el siglo XXI: votando".