Francisco centró sus deseos de paz en el país venezolano.
La visita del Papa a Colombia prosiguió este domingo con varios puntos trascendentales. El primero tuvo lugar en las zonas más precarias de la ciudad de Cartagena, donde conoció de primera mano el nivel de pobreza de los que allí habitan; el segundo fue más una anécdota que otra cosa: se golpeó con la luna del vehículo en el que circula cuando iba a saludar a un niño, granjeándose un buen golpe en el pómulo derecho; y el tercero dirigió la atención hacia el país vecino de Colombia que atraviesa una crisis notable desde todo punto de vista.
El papa Francisco pidió este domingo que se rechace todo tipo de violencia en la vida política de Venezuela y se encuentre una solución a la delicada situación que está afectando a todos, especialmente a los más pobres. Ese fue el elemento sobresaliente de uno de sus últimos capítulos de su visita al país cafetero.
Después de efectuar el rezo del Ángelus en la casa santuario del santo Pedro Claver, en Cartagena, Francisco dijo que aseguraba su "oración por cada uno de los países de Latinoamérica, y de manera especial por la vecina Venezuela". "Expreso mi cercanía a cada uno de los hijos e hijas de esa amada nación, como también a los que han encontrado en esta tierra colombiana un lugar de acogida", especificó.
"Desde esta ciudad, sede de los derechos humanos, hago un llamamiento para que se rechace todo tipo de violencia en la vida política y se encuentre una solución a la grave crisis que se está viviendo y afecta a todos, especialmente a los más pobres y desfavorecidos de la sociedad", transmitió el Papa a los que allí estaban y a los medios de comunicación que cubren su viaje por América.
Además, pidió la intercesión de la Virgen "por todas las necesidades del mundo y de cada uno de sus hijos" en un llamamiento sobre Venezuela que fue vaticinado y esperado desde que arrancó el viaje a Colombia, sobre todo por la cercanía de ambos países y por la gran cantidad de inmigrantes venezolanos que recibe Bogotá desde que se ha recrudecido el conflicto entre Maduro y la oposición. Estas palabras han culminado el discurso con el que inició la visita, en el que ya pidió oraciones para llevar el diálogo y la estabilidad a Venezuela.