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LOS SECESIONISTAS PROVOCAN A LA GUARDIA CIVIL

jueves 21 de septiembre de 2017, 12:07h
La reacción moderada y prudente de la Guardia Civil ha evitado que la provocación de la CUP...

La reacción moderada y prudente de la Guardia Civil ha evitado que la provocación de la CUP desemboque en una situación límite de violencia. Un grupo de secesionistas asaltaron varios automóviles de la Guardia Civil, los golpearon, los inundaron de propaganda ilegal, se encaramaron en ellos y los devastaron.

Los secesionistas buscan un muerto. O varios. Si no lo consiguen porque ningún guardia civil, ningún policía nacional se pone nervioso y dispara para evitar la agresión y las vejaciones, no sería aventurado sospechar que los ultrasecesionistas pueden perpetrar un crimen y que resulte muerto alguien por ellos disparado, manipulando luego la información y echándole la culpa a la Guardia Civil o a la Policía Nacional.

Solo la reacción que podría provocar la sangre permitiría remontar, según algunos, una situación que Carlos Puigdemont, Oriol Junqueras y el pobre Arturo Mas tienen perdida. El peso del Estado de Derecho se ha descargado sobre los secesionistas, que se debaten entre las cuerdas sin posibilidades reales de ganar el órdago que lanzaron sobre el tapete de España.

El pueblo español tiene el más alto concepto de la Guardia Civil y siente una especial simpatía por este cuerpo benemérito. Por eso ha reaccionado de forma indignada a través de las redes sociales. Los insultos, los silbidos, las burlas y las mofas de que son víctimas los guardias civiles han indignado a la inmensa mayoría de los españoles.

Hay que pedir a los guardias civiles que se esfuercen por no replicar a las provocaciones y actúen desde la moderación y la prudencia para no hacer el juego a unos grupos antisistema que lo que pretenden es provocar sangre y violencia. La incertidumbre de los próximos días aconseja la mayor cautela. La Guardia Civil lo sabe y está aguantando y aguantará las provocaciones de los extremistas, anclados en las viejas estrategias estalinistas de la antigua revolución comunista.