Unas palabras del Papa durante un encuentro, esta semana en Roma, con los miembros de la Comisión Pontificia de Protección de Menores y que según muchos expertos en temas vaticanos es un aviso a aquellos obispos poco eficaces en erradicar lo que FRANCISCO ha vuelto a calificar como “pecado horrible, completamente opuesto y en contradicción con lo que Cristo y la Iglesia nos enseñan”. El Papa ha lamentado el retraso de la Iglesia en afrontar los abusos sexuales dentro del clero y ha asegurado que “nunca concederá la gracia a los autores de esos crímenes horribles porque la pederastia es una enfermedad de difícil curación” .”Hoy- ha dicho FRANCISCO-se arrepienten, pero dentro de dos años recaen”.
Ante los miembros de la Comisión antes citada, el Papa ha asegurado que “quien es condenado por abusos sexuales contra menores puede dirigirse al Pontífice para obtener la gracia pero yo nunca he firmado una de estas y nunca la firmaré”.
Duras y esperadas palabras de FRANCISCO que aclaran su posición frente a aquellos que todavía critican la actuación del Papa en este espinoso tema. Por tanto, “tolerancia cero”.
Quiero cerrar esta crónica semanal comentando la valiente actuación del párroco de Vera, población almeriense que es el segundo pueblo de Andalucía con mayor población gitana. Carlos María Fortes, un joven sacerdote de 31 años que esta semana ha explicado su proyecto durante las Jornadas de Pastoral Gitana que se han celebrado en la Conferencia Episcopal Española. Hace justo un año que los gitanos de Vera pudieron tener una parroquia en su barrio y formar un trono en torno a la imagen de Cristo Cautivo y la Virgen de la Pureza. Muchos gitanos se están acercando de nuevo a la Fe católica y han abandonado la Iglesia evangélica. Son dos mil gitanos que luchan para que la convivencia sea posible. Y de que se cumpla ese deseo Carlos María Fortes es especial protagonista.