También resultaron heridos 893 manifestantes, según datos de la Generalidad.
Agentes antidisturbios de la Policía Nacional han disparado pelotas de goma, en trayectorias bombeadas, al quedar bloqueados cuando intentaban abandonar los alrededores del colegio Ramon Llull de Barcelona, donde han requisado urnas del 1-O, después de que algunas personas les arrojaran paraguas y vallas de protección. Una persona ha sido atendida por los servicios de emergencia con una herida sangrante en el rostro, aunque estaba consciente.
Estos incidentes han ocurrido en la calle Cerdenya de Barcelona, cuando grupos de concentrados han logrado bloquear a los agentes antidisturbios de la Policía Nacional que intentaban abandonar con sus furgonetas los alrededores del colegio. Este grupo de personas ha impedido el paso de las furgonetas y han arrojado objetos contra los agentes. En medio de una gran tensión, algunos agentes han disparado las pelotas de goma para mantener una línea de seguridad y poder abrir el paso a las furgonetas.
Igualmente, efectivos antidisturbios de la Policía Nacional han cargado contra un grupo de ciudadanos concentrados ante la Escola Mediterrània del barrio barcelonés de la Barceloneta para impedir que entraran en el edificio, un suceso en el que se han producido varios heridos.
También, varias personas han resultado heridas tras una intervención de agentes antidisturbios de la Guardia Civil cuando han intentado entrar en el pabellón ferial de Sant Carles de la Ràpita (Tarragona), donde se han unificado todos los colegios electorales de la localidad. Ante la resistencia de unos 200 vecinos para que los agentes pudiesen entrar en el colegio electoral para requisar las urnas y las papeletas han intervenido con sus porras.
El Ministerio del Interior ha informado de que, a las seis y media de la tarde, la Policía y la Guardia Civil habían cerrado 92 centros de votación en toda Cataluña y habían detenido a seis personas, una de ellas menor de edad, por delitos de residentencia, desobediencia y atentado contra agentes de la autoridad. Por su parte, los Mossos cifran en 244 el número de colegios cerrados por mandato judicial, mientras que el consejero de Presidencia y portavoz del Govern, Jordi Turull, cifra esta clausura en 319.
893 heridos
El Ministerio del Interior cifra en 431 los policías y guardias civiles heridos durante su intervención en diferentes puntos de Cataluña para requisar el material electoral utilizado en el referéndum independentista suspendido por el Tribunal Constitucional. De éstos, 39 necesitaron asistencia médica inmediata -19 policías nacionales y 20 guardias civiles-. La mayoría de agentes resultaron "heridos de carácter leve por contusiones, arañazos, mordiscos y patadas", han informado fuentes de Interior.
Un total de 893 personas han resultado heridas o contusionadas, según la Generalidad, como consecuencia de la intervención de las fuerzas de seguridad para impedir el referéndum, de las que dos se encuentran en estado grave en sendos hospitales de Barcelona (Sant Pau y Vall d'Hebron). El hombre ingresado en Sant Pau ha resultado herido en el ojo por el impacto de una pelota de goma a consecuencia de una carga de la Policía Nacional en las puertas de la escuela Ramon Llull de Barcelona. El herido grave de Vall d'Hebrón es un hombre de unos 70 años que ha sufrido una parada cardiorespiratoria cuando la policía ha desalojado un colegio electoral en el barrio de La Mariola, en Lleida.
Pasividad de los Mossos
Agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil han tenido que desplegarse por los colegios electorales de Cataluña para impedir el referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional ante la pasividad de los Mossos d'Esquadra y después de que el Govern haya implantado por sorpresa un censo universal.
Ante los momentos de tensión con los manifestantes independentistas, el Ministerio de Interior ha apelado a la tranquilidad en las calles y ha pedido colaboración y respeto en los colegios para que las fuerzas de seguridad puedan cumplir con la orden judicial de impedir la celebración del referéndum de forma pacífica.
Cuarenta y cinco minutos antes del comienzo de la votación, prevista para las 9.00 horas, el conseller de la Presidencia, Jordi Turrull, ha anunciado las nuevas instrucciones para participar en la consulta, que permiten a los 5,3 millones de catalanes llamados a las urnas votar en cualquier punto electoral, incluso aunque sea sin sobres y con papeletas imprimidas en casa. Posteriormente, el Gobierno ha asegurado que las fuerzas de seguridad ya han bloqueado el sistema informático anunciado a primera hora de la mañana por Turull.
El Ejecutivo ha dado por "desbaratado" el referéndum ilegal y ha señalado que lo que se está viviendo hoy en Cataluña es una jornada de "bochorno electoral". Para el Ejecutivo de Mariano Rajoy, los cambios anunciados por la Generalidad certifican que "han liquidado cualquier vestigio de respetabilidad democrática". "Sin censo, con papeletas de casa, sin sobres y en el colegio que a cada uno le de la gana. Si el 6 y 7 fue un bochorno democrático, lo de hoy es un bochorno electoral", ha señalado.
Frente a las acusaciones de organizaciones sociales como la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium, que han criticado la "violencia del Estado" en el desmantelamiento de las votaciones, el Ministerio del Interior ha defendido la actuación "absolutamente profesional y templada" que están realizando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para impedir el referéndum. En una rueda de prensa, el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha afirmado que el Ejecutivo "se ha visto obligado a hacer lo que no quería hacer". Ha explicado que el objetivo del operativo policial es "exclusivamente cumplir con las resoluciones judiciales del Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que dicen que hace falta respetar el marco legal democrático vigente que nos ha dado a todos los catalanes la convivencia en paz, libertad e igualdad de los últimos 40 años". Una opinión muy diferente ha mostrado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ha llamado "cobarde" al presidente del gobierno, Mariano Rajoy, por "inundar de policía" la capital catalana.
El pabellón deportivo de Sant Julià de Ramis (Girona), donde tenía previsto votar el presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, ha sido uno de los escenarios más problemáticos en estas primeras horas. Medio centenar de policías y guardias civiles han entrado hacia las 9:15 horas en el pabellón para requisar las urnas y el material para votar. Más de un centenar de personas que estaban concentradas en el exterior del pabellón han intentado impedir entrar en el colegio, momento en que los agentes han intervenido y varios de los concentrados han caído al suelo. Puigdemont ha decidido finalmente no acudir al colegio electoral de Sant Julià de Ramis, donde está empadronado, y ha ido a votar a Cornellà de Terri, a una quincena de kilómetros de Girona.
Los Mossos piden apoyo
Los Mossos d'Esquadra han pedido apoyo a la Policía Nacional y a la Guardia Civil en determinados puntos de votación donde necesitan refuerzos de agentes. Los Mossos han remitido a los responsables de la Policía y la Guardia Civil un listado de puntos de votación donde necesitan que sus agentes acudan para reforzar la seguridad y evitar incidentes.