El ciclista asturiano se ha quedado sin equipo al confirmarse el positivo en el contranálisis.
Samuel Sánchez es un ciclista asturiano que ha competido buena parte de su carrera entre la estructura vasca del Euskatel Euskadi y el extranjero. En su periplo profesional llegó a alcanzar el oro olímpico en la prueba de ruta celebrada en los Juegos Olímpico de Pekín, en 2008. Competidor correoso, siempre ha rondado el top-10 de las vueltas grandes, aunque nunca ha llegado a luchar por el título de las carreras más prestigiosas del panorama internacional.
A la sombra de figuras como Contador, Valverde, Carlos Sastre, Joaquín Rodríguez o Juanjo Cobo, el veterano ciclista ha viajado con profesionalidad y buen rendimiento siempre. Sin resplandecer salvo en contadas ocasiones pero granjeándose el respeto de todos los profesionales con los que ha convivido. Es por ello que, ahora que cumple 39 años, la noticia de su positivo ha erosionado su inmaculada imagen de manera sorpresiva.
Además, su último equipo, el BMC Racing, le ha puesto de patitas en la calle este jueves y de manera fulminante. La confirmación de su dopaje (la muestra B del control que se le realizó fuera de competición en agosto ha conicidido con la Muestra A) ha provocado que Sánchez haya visto cómo su contrato ha sido rescindido debido a la "política de tolerancia cero con respecto a violaciones de dopaje" que rige en el equipo estadounidense.
El BMC ha había suspendido de forma cautelar a Sánchez después de que se detectara en el análisis de agosto la hormona GHRP-2, incluida en el listado de sustancias prohibidas. De nada vale, por tanto, sus declaraciones realizadas entonces. El asturiano replicaba a aquel primer análisis adverso como "una sorpresa total".