El secretario general del PSOE ha interpretado la carta que este jueves publicaron algunos expresidentes autonómicos socialistas como un ataque a su autoridad dentro del partido. En la misiva se instaba a Pedro Sánchez a adoptar una postura más contundente frente al desafío secesionista y se criticaba la reprobación que trató de liderar contra la vicepresidenta del Gobierno por la actuación policial durante el 1 de octubre. Pues bien, este viernes ha emitido su contestación.
El encargado de compartirla con los medios ha sido Óscar Puente, portavoz de la Ejecutiva del PSOE. El dirigente ha explicado que le ha resultado "curioso" que "ningún responsable del PP salga a defender" a Sáenz de Santamaría y sí lo hagan algunos exdirigentes socialistas. Se ha referido, entre otros, a Joaquín Leguina, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, José Rodríguez de la Borbolla, José Constantino Nalda o Juan José Laborda, personalidades que suscribieron la carta crítica.
Puente ha criticado que, aunque el texto trata de efectuar una "llamada a la reflexión", cuando algún militante del PSOE tiene una discrepancia con el órgano directivo "lo que tiene que hacer es manifestarla dentro, no hacerla públicamente". Esto último, airear los problemas socialistas ante los micrófonos es a lo que "algunos sólo se dedican", ha atacado.
El alcalde de Valladolid ha trasladado que la lectura de Ferraz al respecto es, ni más ni menos, que el "problema de algunos dirigentes referentes históricos del partido es que lo único que podían conservar era la autoridad moral y la perdieron en el ultimo periodo de primarias vivido". "El problema es que no les queda ni la autoridad moral", ha zanjado sobre los firmantes. "Lo que digan sólo es indicador de que el nuevo PSOE ha abierto una nueva etapa, mira hacia el futuro, toma sus decisiones y lo hace en clave de ciudadanía y no pensando en otras cosas", ha criticado.
Además, se ha referido a las palabras del exvicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra, las que ha separado del contenido de la carta porque tiene "una profunda simpatía" por Guerra y porque lo único que ha hecho el veterano dirigente socialista es opinar, "sin dirigirse a nadie ni pretender que nadie del partido le haga caso". De todas formas, ha recalcado, "opinar es una cosa y decidir otra". "Guerra sabe muy bien que se puede opinar que hay que salir de la OTAN y acabar decidiendo que hay que permanecer en ella", ha concluido.