Ambas asociaciones han declinado asistir al partido ante el Olympiakos como protesta.
La Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural tenían reservados asientos en el palco del Camp Nou para asistir, en un lugar de honor, al partido que el Fútbol Club barcelona disputó este miércoles ante el Olympiakos. El duelo, de Liga de Campeones, era de máxima atención y el club azulgrana había querido hacer un guiño a ambas asociaciones tras la encarcelación de sus líderes por haber cometido un delito de sedición.
El coloso futbolístico anunció el martes que durante los prolegómenos de este partido se desplegaría una pancarta "como muestra del posicionamiento del club ante la situación que vive Cataluña", con las palabras 'Diàleg, respecte i esport' ('Diálogo, respeto y deporte'). Aprovechando los focos que despierta la máxima competición futbolística del planeta y el reclamo que constituye Lionel Messi y compañía para aficionados del mundo entero. Además, proclamó que invitó a Agustí Alcoberro, vicepresidente de la ANC, y a Jordi Bosch, secretario de Òmnium Cultural.
Esta era la manera con la que la directiva de Josep Maria Bartomeu trataba de mostrar su apoyo y solidaridad a las mencionadas organizaciones independentistas ante el encarcelamiento de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, dictado por la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela.
Sin embargo, llegado el momento previo al enfrentamiento futbolístico, el club dio marcha atrás en el permiso para meter en el estadio la masiva pancarta secesionista. Ante ese desplante -entendido así por las organicaciones secesionistas-, tanto ANC como Òmium Cultural han declinado asistir al Camp Nou en señal de protesta por el cambio de actitud de la institución deportiva con respeto a las particulares inquietudes y reivindicaciones políticas. "Freedom" para sus líderes reclamaba la pancarta que las dos asociaciones pretendían meter en el estadio.
"Creemos que el mensaje del FC Barcelona no representa el sentimiento de la mayoría de la afición. Por eso rechazamos la invitación al palco", ha manifestado la ANC en su cuenta oficial de Twitter, mientras que Òmnium Cultural ha publicado el siguiente mensaje: "Agradecemos el gesto del FC Barcelona en solidaridad con el presidente de Òmnium. Con el máximo respeto al club, queremos comunicar que, esta noche, el asiento del palco que nos ha cedido quedará vacío, denunciando así la falta de libertad de Jordi Cuixart".
Pero ese mandato de la directiva no ha impedido que varios sectores de la tribuna mostraran banderas esteladas, una pancarta en la que se leía "Catalonia is not Spain" y una multitud de cartulinas con la palabra "Sí", en referencia a la consulta ilegal que tuvo lugar el pasado 1 de octubre. Ahora el club se enfrentará a las posibles sanciones económicas que le pueda imponer la UEFA, ya que todos esos carteles están vetados según el reglamento del organismo futbolístico pos contener mensajes políticos y contra el orden legal del país que los acoge.
Además, un espectador consiguió saltar el cordón de seguridad, como ocurriera durante el partido a puerta cerrada ante Las Palmas del 1 de octubre, para tratar de mostrar un lema independentista. Lo hizo antes de ser reducido. Todo este revuelo podría conllevarle al Barça una importante sanción, ya que es reincidente y ya le fue impuesta una pensalización por la misma causa hace años. Desde entonces, el himno de la Liga de Campeones es pitado por la afición blaugrana.