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NOVELA

August Strindberg: Alegato de un loco

domingo 22 de octubre de 2017, 18:15h
August Strindberg: Alegato de un loco

Traducción de Cristina Ridruejo Ramos. Mármara. Madrid, 2017. 416 páginas. 18,90 €.

Por Ángela Pérez

Hace poco menos de un año pudimos ver en el madrileño Teatro Pavón-Kamikaze un montaje de la pieza La noche de las tríbadas -hay edición en español en Nórdica-, del novelista, ensayista y dramaturgo sueco Per Olov Enquist, donde su protagonista no es ni más ni menos que su compatriota August Strindberg (Estocolmo, 1849-1912), figura, sin duda, tan fascinante como controvertida, y no únicamente por su traída y llevada misoginia. Cultivador de prácticamente todos los géneros, fue no solo el indiscutible renovador del teatro de su país sino que su impronta se ha dejado sentir con fuerza en toda la escena europea. Y fue también poseedor de una personalidad que puede atraer el rechazo y la admiración a partes iguales, con la misma intensidad, e incluso en una misma persona. Muy significativa al respecto es la siguiente apreciación de Ingmar Bergman, quien subió a las tablas varias de las obras strinbergnianas: «Me ha acompañado toda la vida: lo he amado, lo he odiado y he lanzado sus libros contra la pared. Lo único que no he podido hacer nunca es deshacerme de él».

Ciertamente, como señala el gran cineasta, una vez que uno se acerca a Strindberg es difícil “deshacerse” de él. Y no hay porqué hacerlo. El autor de obras teatrales como El padre, La señorita Julia, La más fuerte o El pelícano, entre otras, no ofrece un universo cómodo ni complaciente del gusto de paladares delicados. Pero precisamente en ello radica su mayor valor, en ser políticamente incorrecto, en mirar de frente lo más turbio y oscuro, en mostrarnos el infierno. Excelente la biografía de Jordi Guinart, titulada precisamente Strindberg. Desde el Infierno, publicada por Funambulista, en la que le vemos en todas sus contradicciones y conflictos. Porque parece que Strinberg estuvo siempre en guerra consigo mismo y con los otros.

Y en esa permanente contienda ocupa un destacadísimo lugar sus relaciones con las mujeres, enormemente tortuosas y retorcidas, algo a lo que no es ajeno su nacimiento, hijo de un padre autoritario que se casó con su antigua empleada doméstica. Por su parte, August Strinberg contrajo tres veces matrimonio y en los tres casos el resultado fue catastrófico. Su primera mujer fue Siri von Essen, con la que quizá mantuvo la relación más borrascosa que terminaría en un divorcio plagado de enfrentamientos.

De la relación con Siri von Essen se ocupa La noche de las tríbadas y en ella se centra este Alegato de un loco, que la editorial Mármara recupera en nueva y más que sólida traducción, iniciativa que no debe pasar desapercibida. Novela de raigambre autobiográfica, en la línea de El hijo de la sierva o Inferno, Strinberg nos habla a tumba abierta y desnuda sus sentimientos a bocajarro: “En mí ha prendido el odio, un odio más fatal que la indiferencia, ya que constituye el reverso del amor que oculta, hasta tal punto que estaría tentado de formularlo así: la odio porque la amo”. Atrévanse a una lectura de alto voltaje.

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