La Roma, con un partido menos, ganó con el mínimo esfuerzo y la Fiorentina goleó al Torino.
La décima jornada de la Serie A, que vivió el grueso de su desarrollo este miércoles, arrancó con un minuto de silencio y la lectura de un extracto del Diario de Ana Frank. Esa fue la respuesta de la Federación Italiana de Fútbol a la lamentable actuación antisemita que los ultras de la Lazio llevaron a cabo en las gradas del Olímpico de Roma el pasado domingo. Pues bien, tras esa medida impuesta por orden federativa para remarcar la repulsa a esa ideología que pervive en algunas tribunas radicales de los clubes transalpinos, el rodar de la pelota asistió a un nuevo cambio de líder.
El Nápoles recuperó tal condición, superando al Inter -que ganó el martes-, tras salir victorioso de una batalla notable en Génova. El Genoa, que pelea por no ocupar los puestos de descenso, plantó cara al talento de los pupilos de Sarri, en esta ocasión aglutinado por el doblete goleador de Dries Mertens. Ya con 1-3 y un gol en propia meta de uno de los zagueros locales, los genoveses volverían a meterse en el partido, pero Reina cerró su portería y la posesión sirvió a los de Sarri para defender la pòsición puntera que les deja con dos puntos de ventaja sobre los de San Siro. Les costó a los partenopeos arrancar la victoria de Marassi, pues Adel Taarabt adelantó a los suyos en el cuarto minuto.
Además, este día acogió el renacer de la brillantez atacante de la Juventus y el Milan. Los turineses golearon al casi denostado Spal por 4-1. Lo hicieron de la mano de Dybala -autor de un golazo de falta directa que rompió una sequía de cinco duelos- y Federico Bernardeschi. Sus goles abrieron el primer acto y allanaron una senda rematada por la entrada en escena efervescente de Cuadrado. Higuaín y el colombiano sellaron el resultado y el estatus de la delantera bianconera como la mejor del país.
Los rossoneri, por su parte, estallaron en un 1-4 que dejó al Chievo Verona irregular. La notable puntería saboreada en este día, a domicilio, por el millonario proyecto que no acaba de echar a volar, fue guiada por Suso, autor del primer tanto -zurdazo portentoso- y provocador del tanto en propia meta que colocó el 0-2 en el electrónico. Montella ganaría tiempo en el banquillo milanés con los otros goles de Calhanoglu y Kalinic.
Tras los tres primeros clasificados llegan los equipos romanos. La Lazio, que salió a calentar con una camiseta con la fotografía de Ana Frank en el estadio Renato Dall'Ara de Bolonia, ganó 1-2 con dianas de Sergej Milinkovic-Savic y el bosnio Senad Lulic. Esta vez no mojo el pichichi absoluto Ciro Immobile. Tampoco lo hizo Edin Dzeko en el triunfo autocomplaciente de la Roma ante el Crotone. El solitario gol de Perotti deja a los gialorossi con la posibilidad de encaramarse al grupeto de los mejores si gana su partido aplazado ante la Samp.
Y la Fiorentina, Atalanta y Cagliari hicieron sangre de tres equipos en problemas. Los de la Toscana arrollarían al Torino (3-0) en su tercer triunfo consecutivo. Para ello, Benassi, Giovanni Simeone y Babacar hubiero de golear. El Benevento sucumbiría de forma agónica ante los isleños. Se dejaron los tres puntos en el descuento: empataron en el 93, de penalti, pero en la última jugada cedieron el 2-1 definitivo a manos de Pavoletti. Y los de Bérgamo no pestañearon para asestarle un 3-0 al Hellas Verova. Freueler, Ilicic y Kurtic fueron los ejecutores, al tiempo que Barak daba aire al Udinese ante el Sassuolo (1-0).