Y no avalará "ningún pacto de despacho".
La CUP ha sido el primer partido político en intervenir en el pleno del Parlamente que este jueves se celebra en torno a la aplicación del artículo 155 de la Constitución española. Su portavoz, Anna Gabriel, se ha manifestado abiertamente en contra y ha avisado de que su ejecución "abre la caja de Pandora" de la "recentralización" en España.
Según Gabriel, las medidas que se contemplan "muestran la peor cara del Estado español". Ha defendido además que éste se encuentra "al margen de las leyes del propio Estado" y "asfixia las pequeñas rendijas democráticas que permitía la Constitución española". A su juicio, detrás del 155 está "la sed de venganza y humillación del nacionalismo español".
Minutos antes de la celebración de este pleno, la CUP se ha pronunciado sobre los cambios de estrategia del presidente de la Generalidad. Mientras que Carles Puigdemont ya había descartado la convocatoria de elecciones por "falta de garantías", la CUP ha continuado defendiendo el mismo mensaje que esta mañana: su rechazo absoluto a unos comicios. La portavoz del secretariado nacional de esta formación, Núria Gibert, ha advertido que no avalará "ningún pacto de despacho" que aleje la independencia y la proclamación de la república catalana.
Según ha indicado Gibert en una rueda de prensa, después de "las horas de desconcierto y opacidad" vividos en las últimas horas por los "cambios de criterio" del Govern de JxSí, la CUP manifiesta que está dispuesta "a ir hasta el final y agotar todas las posibilidades" para que la mayoría soberanista "cumpla el mandato recibido de los catalanes".
Ha rechazado cualquier negociación con el Gobierno central pues el referéndum del 1-O fue claro. "Es el pueblo el que tiene que mandar y los partidos y los gobiernos obedecer". La CUP ha reclamado, en este punto, "transparencia a todos los niveles" y que todos los diputados independentistas "cumplan con el mandato recibido de los ciudadanos".