www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

RELATOS

Roberto Bolaño: Sepulcro de vaqueros

domingo 29 de octubre de 2017, 19:40h
Roberto Bolaño: Sepulcro de vaqueros

Prólogo de Juan Antonio Masoliver Ródenas Alfaguara. Barcelona, 2017. 216 páginas. 18,90 €. Libro electrónico: 9,99 €.

Por Francisco Estévez

La incontestable figura literaria de Roberto Bolaño ha supuesto un sonoro aldabonazo en la literatura en español de los últimos treinta años pero desconocemos aún el eco de su mutable futuro, ahora quizá distorsionado por los excesos del incienso y la franquicia en que convierten su apellido. A pesar de ello, la talla de un escritor se mide por los senderos que inaugura, por las influencias que tras los pasos literarios deja, en nuestro caso, éste chileno nómada: hoy se cuentan legión los que copian sus formas de hacer. Su presencia ineludible es, en pocas ocasiones, bien asimilada con prolongaciones de algunos de sus notabilísimos aciertos como puede ser, por citar un ejemplo, parte de la escritura del peruano Diego Trelles Paz.

Tras la primeriza La senda de los elefantes, (1984) conocida por su reedición bajo el nombre de Monsieur Pain o el desnivel de la novela Amberes (2002) pero desde los cuentos de Putas asesinas (2001), con su “épica de la tristeza”, como apuntara con exactitud Ignacio Echevarría, a póstumos de la altura de El gaucho insufrible (2003) se detecta una tenacidad e intuición narrativa excepcionales que brillaron con luz propia ya mucho antes en la novela Estrella distante (1996) capaz de ser nombrada obra mayor sin sonrojo. La búsqueda detectivesca del aliento literario tras la estela poética del aviador protagonista suscitó un aplauso lector que ganó en popularidad con Los detectives salvajes (1998) y el impacto literario que produjo ya con una punta de fetichismo la edición póstuma en 2004 de la genial novela 2666.

La maraña legendaria que cubre hoy día todo el orbe generado por el escritor dificulta el acceso virgen, sin imposiciones ni laureles distorsionantes a su rica y compleja obra. Por si fuera poco, el malditismo jovial del infrarrealismo difumina con densa niebla la prevalencia entre realidad y ficción en sus páginas y arriesgan el defecto de caer en una lectura estrechamente biográfica. La arriesgada desmesura y constante mordacidad del universo Bolaño quedan patente en esa broma literaria de ascendencia borgiana que representa La literatura nazi en América (1996) atenuada en la portada del libro con la aclaración en subtítulo: (Novela), tomando al lector como estúpido en un intento vano de capar el chiste.

Así las cosas nos llega un nuevo tomo de narraciones bolañescas, Sepulcro de vaqueros, y no será el último. Viene precedido por un texto amable, corto y exacto de Juan Antonio Masoliver Ródenas donde reflexiona sobre la particular dinámica que contiene toda la “escritura itinerante” del autor pero que late con singular fuerza en el pulso de estas tres presentes narraciones consistente en la fragmentariedad móvil. Parece esta cuestión mayor pues siendo tres relatos independientes guardan las suficientes confluencias para sospechar que hubiera una intención global de ser rematadas como capítulos de una novela en ciernes. No representan estas narraciones un baúl a la manera de Pessoa, sino una estupenda manera de mercantilizar las intimidades del taller literario del chileno que ni los rigores filológicos de otro tiempo ni el respeto con lo que el autor en vida no publicó, nunca admitirían.

La impudicia llega al límite de incluir en anejo el breve capítulo “Apuntes de Roberto Bolaño para la escritura de Sepulcro de vaqueros” con fragmentos de borradores, notas y fotos que testimonian el proceso de escritura del novelista para delicia de sus lectores. En las portentosas páginas de “Patria” seguiremos la huella del joven poeta Rigoberto Belano, enamorado de Patricia Arancibia durante el golpe de Estado en Chile. La historia mexicana deSepulcro de vaqueros” satisfará la curiosidad lectora de muchos con el rescate de Arturo, aquel protagonista inolvidable de Los detectives salvajes. Finalmente queda la desigual, pero delirante imaginación deComedia del horror de Francia”. Allí conoceremos la pervivencia hasta nuestros días de la escuela surrealista en el alcantarillado parisino. No sabemos qué hubiera sido de estas narraciones ni a dónde hubiera llegado este primer material en las manos expertas del escritor de haber contado con más tiempo. Pero también es indudable la maestría de algunas de estas páginas en boceto. Acaso de forma paradójica, como los auténticos misterios cotidianos no precisan de mayor énfasis.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (22)    No(0)

+

0 comentarios